04 de diciembre de 2019
04.12.2019

Revolución en el organismo que gestiona los geriátricos públicos

La dirección del ERA ultima una reorganización interna, un plan por objetivos, criterios de asignación de recursos y más plazas públicas

04.12.2019 | 01:19
Ana Suárez Guerra.

La nueva directora gerente de Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA), Ana Suárez Guerra, ultima un plan de reorganización que afectará a la totalidad del organismo que gestiona los geriátricos públicos asturianos. Se priorizará la creación de plazas públicas, con una agilización de los procedimientos para su concesión; se implantará un plan con objetivos evaluables y también se establecerán criterios para la asignación de recursos; se establecerán líneas estratégicas de actuación junto con la Consejería de Salud, y se implantará un plan anual de formación además de aumentar la coordinación con la Universidad de Oviedo.

María Suárez presentó ayer en la Junta General del Principado las líneas generales de su plan estratégico al frente del ERA para esta legislatura. Y remarcó el objetivo: "Dar el mejor cuidado a las personas que viven en nuestras residencias, siempre de la manera más humana y segura posible, en un marco de prácticas basadas en la evidencia".

Y para basarse en la evidencia es necesario contar con datos objetivos medibles que permitan diagnosticar la situación para implantar medidas de corrección y mejora. Partiendo de esta premisa, Ana Suárez planteó que se seguirá dando prioridad a las plazas públicas, y en especial en el área central, donde existe más lista de espera, y en el Área VII (Caudal), donde también existe una elevada demanda. "La concertación será una medida complementaria", afirmó.

También se mejorará la comunicación entre los profesionales y con las familias, buscando fórmulas de información más claras para evitar confusiones como las que se vivieron en la anterior legislatura con la deuda de las familias al ERA.

Otra de las propuestas afecta a los profesionales que trabajan en los geriátricos. Se negociará con los sindicatos una reorganización interna, teniendo en cuenta la carencia de profesionales en determinadas categorías, la carga de trabajo, los niveles de dependencia, la estructura y las competencias profesionales. También se pondrá en marcha un nuevo departamento que se asegurará del control de calidad, seguridad y buenas prácticas.

Pero además, el ERA, sin perder su condición de organismo autónomo, tendrá que rendir cuentas a la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, al que está adscrito. Y lo hará con la implantación de un contrato programa en el que se establecerán criterios de planificación y asignación de recursos para favorecer la gestión.

A esto se sumará el desarrollo del sistema de información y gestión de los datos del propio ERA, lo que facilitará la coordinación y reordenación de las prioridades estructurales, de inventario y de mantenimiento en las residencias.

Un apartado importante es establecer líneas de actuación en coordinación con la Consejería de Salud, cumpliendo así con el plan sociosanitario suscrito en la anterior legislatura. En este contexto ganarán peso las unidades de convalecencia en las residencias.

El plan anual de formación para la plantilla se establecerá en función de las necesidades que planteen los propios profesionales. Y por último se establecerán líneas de trabajo relacionadas con la vida y la muerte dignas en los centros residenciales.

Los partidos de la oposición trasladaron duras críticas a la gestión del ERA en la anterior legislatura, pero mostraron su apoyo a las líneas planteadas por su nueva directora.

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