El gasto del Principado en personal sanitario crecerá en 53,6 millones de euros (un 6,5 por ciento) con relación al presupuesto del año actual, hasta alcanzar 875,9 millones. Las cifras del Servicio de Salud del Principado (Sespa) buscan dar respuesta a una plantilla que ronda los 17.000 trabajadores, casi la mitad del total de efectivos al servicio de la Administración autonómica.

El Gobierno de Adrián Barbón aprobará hoy su primer proyecto de Presupuesto, las cuentas para 2020, que estarán por encima de los 4.600 millones de euros y para las que ya tiene "un preacuerdo" con IU, según reveló ayer Ángela Vallina, la portavoz de la coalición en el Parlamento autonómico. Pese a este respaldo, el proyecto presupuestario de los socialistas inicia su tramitación sin tener garantizada su aprobación y entre acusaciones del resto de la oposición sobre la tardanza y el poco tiempo que habrá para el debate de mayor relevancia de los que tienen lugar en la Junta General del Principado.

La aprobación del proyecto del Presupuesto y su registro en la Cámara pone en marcha el reloj de una tramitación que tendrá tres fechas decisivas: el 23 de este mes termina el plazo para la presentación de enmiendas de totalidad, el 26 se celebra el pleno para debatirlas y el 30 tendrá lugar el pleno final donde se discutirán las enmiendas parciales. Si pasan el corte del debate de totalidad, el Principado podrá iniciar el año con unas nuevas cuentas.

El "preacuerdo" con IU solo tiene pendientes unos flecos para que, según admitió Vallina, a los 20 diputados socialistas se sume el apoyo de los dos escaños de la coalición. Podemos, la otra fuerza de izquierdas, está bastante más lejos, pero dispuesta a mantener el diálogo y acercar posturas y votos decisivos, según comentó su portavoz Lorena Gil. "Hemos pedido 22,8 millones en políticas sociales y aceptan solo iniciativas por unos 600.000 euros", precisó. El portavoz adjunto del PP, Pablo González, indicó que "un mal presupuesto socialista se puede mejorar con enmiendas, en lo pequeño y en lo grande", mientras que Laura Pérez Macho atribuyó al Gobierno de Barbón "el récord de retraso en presentar el Presupuesto" y aseguró que la negociación con el PSOE "está en pausa". Adrián Pumares, de Foro, valoró positivamente la posible inclusión en el proyecto de la "fiscalidad diferenciada" para las zonas rurales, pero recalcó que también reclama rebajas fiscales y un aumento de la inversión.

Las cuentas del Sespa presentadas ayer por el consejero de Salud, Pablo Fernández, implican que el epígrafe de personal absorberá el 49,1 por ciento de los recursos globales del Servicio de Salud (1.783 millones de euros, frente a los 1.717 presupuestados para 2019). En el presupuesto del año que ahora termina, el capítulo 1 tenía un peso ligeramente menor: representaba el 47,9 por ciento del total del Sespa.

Los números fueron presentados a los miembros del Consejo de Salud, organismo en el que participan entidades locales, sindicales, empresariales y de usuarios de la región. Susana Pérez-Alonso, presidenta de la Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado (Asencro), criticó "la absoluta falta de respeto a la participación comunitaria en las políticas de salud". "Los políticos y este Gobierno viven al margen de la realidad, bordeando la legalidad y traspasando la línea de la ética", enfatizó Pérez-Alonso.