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Las muestras enviadas por los médicos al HUCA no sirven para detectar paperas en vacunados

El laboratorio de Microbiología reclama a los facultativos de primaria muestras de saliva y orina para determinar los casos y saber si hay un brote

Laboratorio de Microbiología del HUCA.

Laboratorio de Microbiología del HUCA. LNE

Un error en las muestras enviadas por los médicos de los centros de salud al Laboratorio de Medicina del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Según diversas fuentes sanitarias, este es el motivo del retraso en la detección del posible brote de paperas (parotiditis) que se está registrando en algunos colegios de Oviedo y los alrededores, que suman en torno a medio centenar de casos sospechosos.

Según la Consejería de Salud, Asturias no sufre hasta el momento un brote de paperas, si bien esta posibilidad es factible cada cierto tiempo. Así lo demuestran la historia epidémica de Asturias y de España. El jefe del servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Consejería, Ismael Huerta, afirmó ayer que lo que de momento está sobre la mesa es "una serie de casos aislados, ya confirmados, pero no relacionados entre sí". Sin embargo, no se descarta que esta situación pase a otra categoría en fechas próximas, cuando el laboratorio de Microbiología del HUCA pueda ir dando respuesta a las muestras correctamente enviadas.

"Estamos investigando las informaciones de posibles agrupaciones de casos" para determinar si son realmente parotiditis u otro tipo de infecciones o enfermedades, precisó Ismael Huerta. La dificultad a la que se enfrentan los especialistas es que la parotiditis puede ser originada por el virus específico, pero también por otros gérmenes que dan síntomas parecidos pero que, por lo general, no suelen tener tanta capacidad contagiosa.

El malentendido sobre las pruebas parte de que algunos facultativos de atención primaria remitieron al HUCA muestras de sangre, que son válidas para emitir un resultado cuando el paciente no está vacunado contra la parotiditis. Sin embargo, cuando el enfermo está inmunizado -que es la mayoría de los casos entre niños y adolescentes- el laboratorio precisa muestras de saliva y de orina para realizar una PCR (amplificación del ADN del virus causante).

Esta indicación concreta figura en el protocolo que la Consejería de Salud ha enviado a todos los médicos de la región, a quienes ha recordado que la parotiditis "es una enfermedad de declaración obligatoria (EDO) que debe ser notificada por todos los médicos tanto del sector público como privado que establezcan una sospecha diagnóstica de dicha enfermedad".

A juicio de algunos especialistas, el fallo registrado en el envío de muestras puede tener su explicación por una cierta "falta de rodaje" del protocolo debida a la escasa frecuencia de los brotes de paperas.

En el último mes (diciembre y enero), Asturias lleva seis casos confirmados de parotiditis en mayores de 15 años sobre un total de 58 análisis efectuados. "Estamos viendo muchas peticiones de analíticas de las que aún no tenemos resultados", indicó el jefe de Vigilancia Epidemiológica. El año pasado la región registró 53 casos, y en 2018, un total de 54. Sin embargo, en el brote registrado en 2012 y 2013 se llegó a 2.900 contagios.

Los expertos subrayan que vacunar a los niños contra la parotiditis es "totalmente conveniente" pese a que su limitada efectividad (entre el 75 y el 80 por ciento) dé lugar a brotes cada seis o siete años.

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