El Seprona de la Guardia Civil de Gijón ha realizado un total de 24 inspecciones en zonas ganaderas y cinegéticas en busca de cebos envenenados, en le marco de llamada "operación Antitox". En tres de ellas participaron perros detectores de drogas del Servicio Cinológico de la Guardia Civil y en otras seis, perros detectores de cebos envenenados dependientes del Principado de Asturias.

Los agentes lograron descubrir, el pasado mayo, a tres personas que colocaron un cebo envenenado para gatos en el que resultó intoxicado un perro en una finca en Llanera. Para ello se utilizó como cebo un recipiente de plástico en cuyo interior se hallaba mezclado el veneno tipo raticida con pescado, colocado con el fin de erradicar la presencia de gatos callejeros que se adentraban en la finca anexa a la del dueño del perro.