15 de mayo de 2020
15.05.2020
La Nueva España

A prisión el acusado de matar a Ardines, que niega su participación en el crimen

El presunto sicario asegura que "jamás" estuvo en Llanes y pide un careo con el otro argelino inculpado junto a él en el ataque por encargo al concejal

15.05.2020 | 00:32
Maamar Kelii, ayer, a la salida de los Juzgados de Llanes, fuertemente custodiado por la Guardia Civil.

No tiene "ni remota idea de los hechos, jamás ha estado en Llanes" y no conoce al resto de acusados, "nada más que a su compatriota", precisamente el que lo acusó de haber matado al concejal llanisco de IU Javier Ardines, a quien asesinaron a golpes el 16 de agosto de 2018 a escasos metros de su domicilio, en Belmonte de Pría. El argelino Maamar Kelii negó ayer su participación en el crimen.

Kelii, que está siendo investigado por asesinato, declaró ayer en el Juzgado de Llanes, adonde llegó fuertemente custodiado por la Guardia Civil y desde donde fue enviado al Centro Penitenciario de Asturias teniendo en cuenta la instrucción de una ardua investigación llevada a cabo por la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil y la Policía judicial de la Comandancia de Gijón.

El investigado fue extraditado el pasado miércoles, tras ser entregado en el aeropuerto de Ginebra por las autoridades de Suiza, donde se encontraba cumpliendo condena por otro delito. Ayer, únicamente quiso responder a las preguntas de su abogado, Fernando Barutell, a la espera de que "dentro de dos o tres días", según el letrado, pueda hacer una segunda declaración más extensa. "Hay que tener en cuenta que este hombre lleva treinta horas sin dormir, viene de un vuelo internacional y está en pleno ramadán, por lo que no come ni bebe desde las 4.30 de la mañana hasta las 23.30 de la noche. Así que entendemos que no son las mejores circunstancias para enfrentarse a un interrogatorio de cuatro letrados, una acusación particular y una Fiscalía", justificó el letrado.

Por el momento, tal como pedía el ministerio fiscal, la magistrada instructora, Lucía González Azpiazu, decretó para el argelino prisión provisional, comunicada y sin fianza, por ser uno de los presuntos asesinos del edil de Izquierda Unida de Llanes y por entender que existe riesgo de fuga. El abogado del procesado ya adelantó que recurrirá, porque "las pruebas no son proporcionales a la decisión", y ha solicitado un careo con el otro sospechoso del crimen, el también argelino Djelali Benatia, que permanece en prisión desde febrero de 2019.

"Se trata de una diligencia para poder contrastar dos versiones totalmente contradictorias, de una persona que dice que le acompañaron a un lugar a cometer un hecho delictivo y de otra que niega la mayor". El cara a cara entre los dos investigados "sería muy esclarecedor", dijo el letrado, que igualmente advirtió de que su intención es pedir de nuevo "las explicaciones oportunas" a los "veinte o treinta testigos" que aparecen en la instrucción del caso.

Barutell incidió en que "las diligencias practicadas no indican más allá de algún indicio, pero no justifican la entrada en prisión" de su cliente, que sí ha aceptado -tras haberlo rechazado previamente- que se le realice una prueba de ADN "para contrastar que tenemos la absoluta certeza de que no puede haber muestra alguna que pueda aparecer en el lugar de los hechos".

Uno de los indicios que situaban al argelino en el lugar del crimen fue la señal de su móvil, rastreada y ubicada en Belmonte de Pría la madrugada del 16 de agosto. Sin embargo, a juicio del letrado, esa prueba no es suficiente para ubicar también allí al investigado. "La investigación sitúa un teléfono móvil que él usaba habitualmente, pero todos hemos perdido o nos han robado el móvil, el dispositivo no tiene por qué acompañar siempre a la persona que lo usa y, de hecho, ese teléfono quedó inutilizado desde el día de los hechos, con lo que refuerza nuestra tesis. No tendría sentido haber llevado encima su móvil encendido, volver con él y tirarlo". Según su declaración, la noche en la que mataron a Javier Ardines, igual que el resto del mes de agosto, "al menos hasta el día 17", el argelino durmió "siempre en su casa. Lo podrá aseverar su mujer, que ha sido citada como testigo".

Según Barutell, no existe tampoco riesgo de fuga que justifique la entrada en prisión de Maamar Kelii, porque su cliente "ha viajado fuera de España en varias ocasiones, ha ido a Argelia y a Suiza entre la muerte del concejal y su detención varias veces, podía haberse quedado allí y no lo ha hecho".

El letrado solicitará el traslado del detenido a Bilbao, "donde reside con su mujer e hijos desde hace más de veinte años" y "donde no tiene ningún interés en evadir la acción de la justicia".

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