21 de mayo de 2020
21.05.2020
La Nueva España

Los geriátricos reanudan las visitas, pero sin besos ni abrazos y con mascarilla

Solo podrá solicitar cita un familiar por residente, se deberán respetar los dos metros de distancia y los accesos a los centros estarán restringidos

21.05.2020 | 00:45
Los geriátricos reanudan las visitas, pero sin besos ni abrazos y con mascarilla

No habrá besos, ni abrazos, ni achuchones, pero al menos se les podrá volver a ver. Los geriátricos asturianos y los centros de personas con discapacidad se preparan para que las familias puedan empezar a acceder a los centros. Será a partir del lunes -si Salud da el visto bueno definitivo-, cuando se inicie el proceso para reencontrarse con los familiares que sufren de grave deterioro cognitivo. El acceso será con cita previa, de manera restringida y con un exhaustivo protocolo de seguridad e higiene.

"Después de más de dos meses sin ver a una madre o a un padre, ¿quién no querría poder visitarles? La Consejería propone dar respuesta a todas aquellas familias que sienten la necesidad de estar más cerca de las personas que quieren y que viven en residencias de mayores", aseguró la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez para explicar el inicio de esta desescalada.

"Siempre hemos sentido como propias las reivindicaciones de las familias, por ello adaptamos las respuesta al proceso de vuelta a la nueva normalidad. Así, de las videoconferencias y del acompañamiento en el final de la vida, pasamos en este primer momento a las visitas a personas con grave deterioro cognitivo".

Las condiciones son muchas y muy restrictivas, porque es fundamental extremar las precauciones para impedir un rebrote del coronavirus en los centros en los que residen las personas más vulnerables.

La avanzadilla de la vuelta a la normalidad se ha empezado a vivir esta semana, en la que los residentes en geriátricos que no resultaron infectados han podido comenzar a salir del aislamiento y pasear por el exterior de las residencias -siempre de los límites del centro- e incluso a compartir espacios comunes.

Ahora el Principado quiere ir un paso más allá, y ha incluido en esta primera fase de reapertura a los centros que no tienen casos positivos por covid-19 y para acompañar a quienes no están afectados ni en periodo de cuarentena.

El sistema que se aplicará es el bautizado como de "burbuja", que se traduce en que las restricciones y normas establecidas para el conjunto de las residencias se adaptarán de manera específica para cada equipamiento, teniendo en cuenta su situación epidemiológica y su propio plan de contingencia.

Las familias deben ponerse en contacto con el centro para saber si se cumplen los requisitos para visitar a su familiar y concertar la cita.

La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar ha previsto que las visitas se concierten en diferentes franjas horarias y mediante un sistema rotatorio, con el fin de garantizar que todas las personas que viven en estos equipamientos puedan ver a sus familiares. "Dependiendo del numero de residentes y de los espacios con los que cuente el centro, a lo mejor puede ir hoy un familiar pero no puede volver hasta dentro de dos o tres días, para distribuir tanto las visitas como el equipamiento de tal manera que se puedan garantizar las medidas de distanciamiento y facilitar que todo aquel que lo solicita pueda disfrutar del encuentro", explicaron fuentes de la Consejería.

Al concertar la visita, el personal sanitario realizará un cuestionario para conocer el estado de salud del visitante, en el sentido de que no ha estado enfermo por covid-19, ni en aislamiento por sintomatología.

Se recomienda que el visitante sea siempre la misma persona, que tendrá que seguir un estricto protocolo de higiene y seguridad para acceder al centro. Así, deberá lavarse las manos o utilizar un gel hidroalcohólico para entrar al centro, utilizar mascarilla y respetar la distancia interpersonal de dos metros como mínimo. Al salir, deberá volver a lavarse las manos.

"El visitante podrá estar durante un tiempo determinado con su familiar, pero no podrá haber proximidad física en ningún caso", señalaron las fuentes consultadas. Esto es: besos y abrazos totalmente prohibidos.

Además, en cada centro habrá un registro del familiar que acude a la visita y el nombre del residente. En el caso de que después del encuentro, y aunque hayan pasado unos días, el visitante tuviera síntomas propios del covid-19 o similar, deberá comunicarlo con carácter inmediato a la residencia.

Los centros geriátricos y de personas con dependencia que iniciarán el lunes esta apertura -si no hay instrucciones en contra-, reforzarán además la limpieza integral, que ya se había incrementado a raíz de la pandemia con la higienización de las estancias y de todos los utensilios que se utilizan en ellas, incluso de las sillas de ruedas. "Es fundamental garantizar la seguridad, no podemos bajar la guardia porque el virus sigue ahí", incidió la Consejera de Derechos Sociales y Bienestar.

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