15 de junio de 2020
15.06.2020
La Nueva España

El futuro de las playas, un océano de dudas

Los alcaldes esperan "poco" de la reunión telemática sobre el uso de los arenales que mantendrán hoy con Juan Cofiño

15.06.2020 | 00:53
El futuro de las playas, un océano de dudas
El futuro de las playas, un océano de dudas

La mayoría de los alcaldes y alcaldesas de municipios costeros esperan "poco" de la reunión telemática que mantendrán hoy, al mediodía, con el vicepresidente del Gobierno del Principado y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, y la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa. El asunto del día, el mismo que en la reunión de la semana pasada: el uso de las playas con servicio de salvamento y socorrismo, 71 de las 211 existentes en la región, durante este verano, una vez levantado el estado de alarma. Sobre la mesa, una larga lista de recomendaciones elaboradas por el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), cuyo cumplimiento las tres administraciones ya han admitido que no se podrá controlar por falta de medios económicos y humanos.

Las carencias son tales que mañana los únicos asuntos en los que los regidores confían en que haya avances son la campaña de concienciación que se pretende impulsar durante todo el verano para apelar a la responsabilidad individual, y el uso de las duchas y los baños públicos de los arenales. Los alcaldes quieren ayudas regionales para afrontar los gastos que supondrán las tareas de limpieza, mucho más frecuentes y estrictas que en años anteriores. El Principado se ha escudado hasta ahora en su delicada situación económica (Cofiño llegó a hablar la semana pasada de "quiebra") y, ante las quejas de los alcaldes ha decidido que las normas elaboradas por el SEPA, que iban a ser obligatorias, sean "meramente orientativas".

Entre esas recomendaciones, destacan la conveniencia de controlar los accesos a las playas para que no se superen los aforos máximos calculados en el documento, distintos en pleamar y en bajamar, e incluso prohibir tumbarse sobre toallas y permitir únicamente los paseos y el baño.

Entretanto, el buen tiempo llevó en la mañana del sábado a numerosos bañistas a las distintas playas de la región. El empeoramiento del tiempo por la tarde provocó una drástica disminución del número de usuarios. Ayer, volvió a haber bañistas por la mañana, pero ocurrió lo mismo que el día anterior y las nubes y la lluvia intermitente vaciaron los arenales.

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