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Más personal y horarios para desatascar la ITV, con 128.000 revisiones pendientes

El Principado busca fórmulas con la plantilla para evitar el colapso l Abrir una hora más y los sábados, opciones de la Administración

Un operario de ITV de Gijón

Un operario de ITV de Gijón Julián Rus

La cola que deja el coronavirus en las nueve estaciones asturianas de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) tiene ya pendientes a 127.994 conductores con cita. Los casi tres meses de parálisis obligaron a reubicar 38.658 revisiones y desde la vuelta al trabajo, el 11 de mayo, se han hecho más de

La entrada escalonada de los trabajadores a sus puestos o la obligación de parar a mitad de jornada para desinfectar todas las instalaciones han ralentizado el ritmo de inspecciones diarias justo cuando más falta hacía acelerar. De las 2.398 de media por jornada, que era la cadencia de antes del estado de alarma, se ha pasado este mes a 1.878, una resta de 520 menos cada día que aun obstaculiza más la dura tarea de reducir una lista de espera en progresión que ya lleva hasta el mes de octubre algunas citas pedidas en mayo.

El Gobierno del Principado estudia las medidas a su alcance para rebajarla, tratando de buscar fórmulas de refuerzo de personal y barajando una ampliación de horarios que abra las estaciones los sábados y una hora más los días laborables. La Administración, que ha planteado sus alternativas a los trabajadores en una reunión celebrada esta semana, anuncia que tiene pendientes de incorporarse, y en proceso de formación, a cinco nuevos inspectores y tres gestores de clientes. Los protocolos de seguridad también han obligado a reubicar en otras estaciones a cinco trabajadores de la estación de Pruvia (Llanera) y a cuatro de la de Gijón, las más dotadas de personal, para poder mantener las distancias durante la jornada laboral y fortalecer otros centros. Ir mucho más allá en el incremento de plantilla tiene sus condicionantes específicos en Asturias, junto a Andalucía la única autonomía donde la red de inspecciones está íntegramente encomendada a una empresa pública.

De esa circunstancia se sigue la necesidad, advierten fuentes del Principado, de observar todos los procedimientos que embridan las contrataciones en el sector público, con sus reglas y plazos de tramitación, con sus limitaciones de incremento de personal y también en este caso con sus requerimientos específicos y estrictos en la formación y habilitación profesional de los aspirantes, más exigentes en las ITV que en un taller privado. El requisito del grado medio o superior de FP y de un certificado de profesionalidad suele hacer más difícil la búsqueda de candidatos, resaltan las mismas fuentes. Andalucía, no obstante, acaba de anunciar un refuerzo de 55 trabajadores para las siete estaciones de ITV de la provincia de Cádiz para que los 167 actuales se conviertan en 222.

En Asturias, desde la Consejería de Industria se promete hacer lo posible por ampliar la dotación actual de 240 empleados mediante contrataciones temporales, pero se propone sobre todo aumentar las horas de prestación del servicio. Se baraja adelantar de las siete a las seis de la mañana la hora de apertura de los días laborables, manteniendo el cierre a las diez de la noche, e incluso habilitar los sábados, teniendo en cuenta además que la plantilla, apunta el Principado, ha seguido cobrando su sueldo íntegro, sin ERTE durante el parón.

Se trata de dar una respuesta a los miles de conductores en espera, algunos de los cuales pueden empezar a tener problemas en forma de amenazas de multa a partir del acceso inminente a la llamada "nueva normalidad". Sucede que el Gobierno habilitó una prórroga de la caducidad para las inspecciones que venciesen durante el estado de alarma -de forma que las que expiren hoy tienen plazo hasta el 2 de marzo de 2021, por ejemplo-, pero quedan en el aire las situaciones de las que caduquen a partir de mañana. La moratoria decae con el estado de alarma, los plazos vuelven a ser los normales y puede ocurrir que el colapso en las estaciones y la demora de las citas lleve a muchos conductores hacia el riesgo cierto de una multa de doscientos euros, toda vez que tener pedida la cita no exime en principio de la sanción.

Es por eso que el Gobierno ha recibido ya presiones de asociaciones de conductores y de consumidores para que extienda la prórroga o habilite una nueva. Otra cuestión controvertida es la de la fecha de la siguiente inspección, que según la última instrucción seguirá marcada por la antigüedad del vehículo. Así, un turismo de más de diez años -obligado a pasar la ITV todos los años- que tuviera que someterse a inspección el 6 de junio de 2020 y en cumplimiento de la prórroga no la pase hasta el 31 de enero de 2021 tendrá que volver para pasar la siguiente el 6 de junio de 2021.

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