05 de julio de 2020
05.07.2020
La Nueva España

El entorno asturiano de la joven infectada de Ribadeo da negativo en las pruebas

El alcalde de Vegadeo suprime el mercado de los sábados, al que acuden clientes y vendedores de La Mariña: "Hay que salvar agosto"

05.07.2020 | 01:18
El puente de los Santos en una imagen tomada desde Castropol, con Ribadeo al fondo

Pese a que todos los contactos estrechos de la joven de Figueras (Castropol) contagiada por coronavirus y aislada en su domicilio de Ribadeo han dado negativo en la primeras pruebas de PCR, en el concejo y Vegadeo viven "con preocupación" -si bien "sin temor"- que en la vecina comarca lucense de La Mariña haya surgido este brote. De hecho, en el Servicio de Salud reconocen que el hecho de haber superado este primer diagnóstico era "lo esperado" porque la infección, de existir, "ha tenido muy pocos días de evolución". No obstante, también aclaran que la rápida puesta en cuarentena de estos seis asturianos (en su inicio eran siete, pero uno de ellos está en Galicia y le vigilan sanitarios lucenses y se desvincula, por tanto, del personal regional) hace que sea cada vez más "improbable" que en la zona de Figueras se registre un brote preocupante.

Mientras se vigila la evolución de este caso, que sigue siendo el que más trae en vilo al servicio sanitario, el alcalde de Vegadeo, César Álvarez, advierte de que "hay que salvar agosto". Y para ello, aclara: "Ahora son necesarias, de nuevo, medidas preventivas y de control".

El regidor asegura que como primera medida ha suspendido el mercado de los sábados, que atrae a empresarios de venta ambulante e incluso clientes de La Mariña. "Por todos, toca hacer estos cambios porque no nos podemos permitir quedarnos sin agosto", insiste Álvarez, quien se muestre muy preocupado por el coste sanitario en caso de un brote agresivo, pero también por el impacto económico que podría tener el miedo de la población a llevar una vida "normal dentro de las circunstancias". En la asociación de comerciantes y empresarios de Vegadeo aplauden la nueva prohibición del gobierno local. "Los sábados sin mercado no son lo mismo, pero no nos podemos exponer tanto", sostiene la presidenta, Isabel Menéndez, quien añade que los vecinos fronterizos de Galicia y Asturias tienen "mucha relación a todos los niveles, personal y profesional" y, en vista del caso en Asturias , "conviene extremar las precauciones".

Precisamente el mercado que vuelve a prohibirse tenía previsto ampliarse ayer con la llegada de puestos de textil. "Aunque sabemos que con actividad y con el mercado semanal gana todo el comercio local, hay que hacer un esfuerzo", añade Menéndez. En el vecino concejo de Castropol, el alcalde, Francisco Vinjoy, asegura que estudian "con cautela" la situación, pero de momento no se han tomado medidas restrictivas, si bien una parte de la población, como indicó el regidor, "pide el cierre de la frontera por miedo, algo que no está en nuestra mano".

En el caso de Castropol, solo es relativamente masiva la afluencia a las playas, si bien el gobierno ha puesto en marcha una aplicación para controlar el aforo y evitar que los grupos compartan espacio. De momento, no ha habido problemas, dice el Alcalde. A nivel sanitario, lo cierto es que este caso se está vigilando con una prudencia más bien tranquila, porque la probabilidad de que estos seis asturianos, incluso de estar infectados, hayan transmitido el virus a otros desconocidos es "casi imposible". Los plazos están muy ajustados: se estima que un infectado puede empezar a contagiar dos días antes de mostrar síntomas y que, tras contagiarse, empieza a notar malestar a los seis. "En cuanto la joven llamó se le hizo la prueba, dio positivo y ese día se puso en cuarentena a sus contactos. Los días de riesgo con los que jugamos aquí son muy pequeños", explica Salud.

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