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Un asturiano lidera el equipo que ayudará a medir el tiempo que hace en Marte

Tirso Velasco, jefe de proyecto en Airbus, diseñó una estación meteorológica que la NASA lanzó ayer al espacio rumbo al Planeta Rojo

El lanzamiento del cohete "Atlas V", que transporta el rover "Perseverance".

El lanzamiento del cohete "Atlas V", que transporta el rover "Perseverance".

La NASA puso ayer camino de Marte una misión no tripulada que tiene una importancia capital para analizar la superficie, la atmósfera y las posibles condiciones de vida de aquel planeta. El cohete "Atlas V" despegó de Cabo Cañaveral transportando en su interior un rover (un vehículo de exploración espacial) bautizado como "Perseverance", en el que ha tenido una participación crucial el ovetense Tirso Velasco, jefe del proyecto MEDA (analizador dinámico del ambiente de Marte), para la multinacional Airbus en España. Un pedacito de su trabajo y el del equipo que ha estado bajo su mando, formado por un centenar de personas, viaja, mientras usted está leyendo estas líneas, por el espacio. Porque, aunque estamos en lo que se conoce ventana espacial -un periodo que se produce cada dos años y en el que la Tierra y el Planeta Rojo están más cerca, alineados- la nave no tomará tierra hasta el 18 de febrero. Tras siete meses de viaje.

"Hemos creado una estación meteorológica con la que se medirán la humedad, la presión, la temperatura ambiente, la del aire, la del suelo y el polvo en suspensión que hay en la atmósfera de Marte", señala Velasco, que ayer no se perdía detalle del lanzamiento del "Atlas V". Todo salió bien. Aunque precisa que una cosa es el despegue -más o menos sencillo- y otra muy diferente será cuando la nave ponga pie en aquel planeta, la operación más delicada.

El proyecto en el que trabajó Tirso Velasco viene de bastante atrás. Tanto que la NASA ya seleccionó a Airbus para su desarrollo en 2014, hace seis años. En solo cuatro, en 2018, el equipo del ovetense ya lo tenía todo listo y le entregó su estación meteorológica a la agencia espacial del Gobierno estadounidense, pero no fue hasta ayer cuando todo su trabajo puso rumbo a Marte.

Su estación meteorológica tiene una importancia fundamental en el proyecto de la NASA. Más de la que pueda parecer. "Nosotros hemos hecho los sensores, pero las implicaciones prácticas que tiene pueden ser muy relevantes", señala este ingeniero en telecomunicaciones, que, aunque realizó su formación académica fuera del Principado guarda una estrecha relación con la región. Los datos que recoja su sistema de la atmósfera de Marte tendrán un eminente objetivo científico. Uno de ellos extremadamente ambicioso. Aguanten unas líneas. "Se harán medidas sobre las estaciones del planeta (invierno, verano, primavera y otoño), sobre cómo son las temperaturas durante la noche y el día", explica. Mucha de la información recogida servirá también para intentar mandar hasta allá, a 54,6 millones de kilómetros de distancia cuando los dos planetas vuelvan a estar alineados, a astronautas. "Servirá de ayuda para, por ejemplo, saber cómo deben de hacerse los trajes de una hipotética tripulación", explica. Es decir, conocer de qué materiales deben fabricarse para que aguanten las inclemencias del tiempo de Marte. Que no son pocas. En el planeta pueden llegar a alcanzarse temperaturas de hasta 120 grados bajo cero. Y, el más difícil todavía. Allá va. La meta final es conocerlo todo sobre lo que pasa tanto en la superficie como en la atmósfera del planeta para estudiar si en un futuro -que parece cada vez más cercano- la humanidad puede llegar a instalarse allí a vivir: el sueño de Elon Musk, el multimillonario físico y economista fundador de Tesla y de SpaceX, una compañía privada dedicada también a la exploración espacial.

De momento, el "Perseverance" aterrizará lo más cerca posible del cráter Jezero, donde hay abundantes evidencias de que hace millones de años existió un lago. De aquella zona del Planeta Rojo irá recogiendo muestras que irá enviando a la Tierra para ser analizadas con la intención de saber si por aquel vecindario del espacio exterior hubo vida alguna vez.

Aún hay más, porque aprovechando la coyuntura la NASA ha querido echar el resto. Tirso Velasco asegura que una de las grandes novedades de la misión es que el rover "Perseverance" va equipado con un helicóptero, de nombre "Ingeunity", que "estará en permanente contacto", explica el ovetense, con el sistema meteorológico diseñado por Airbus para analizar hasta la última de las condiciones climáticas.

"El reto es muy importante", recalca. La misión tiene el objetivo de aguantar tres años marcianos recogiendo información por aquella parte de la galaxia, lo que equivalen a dos años terrestres. El de ayer, el día del lanzamiento, fue muy especial para Velasco. Pocos investigadores pueden presumir de que el equipo que ha diseñado, su estación meteorológica, pone rumbo a otro planeta.

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