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La rata topo, el azote de los pastizales de Cangas del Narcea, con pérdidas de hasta el 80 por ciento

Los afectados reclaman la intervención de la Administración para luchar contra la plaga y el cobro de ayudas que palien el perjuicio ocasionado

Uno de los campos afectados por la rata topo en El Acebo.

Uno de los campos afectados por la rata topo en El Acebo. / D. Á.

D. ÁLVAREZ

Importantes pérdidas en la cosecha de hierba, mala calidad del forraje , fincas en tierra y sin perspectivas de poder tener pastos de otoño son los efectos que está dejando la plaga de rata topo que sufren algunas zonas altas del concejo de Cangas del Narcea. Especialmente afectados son los pastizales de la sierra del Acebo hasta Genestoso o la Sierra del Pando, y en otros puntos del municipio, como en las proximidades del Puerto de Leitariegos, la presencia de este roedor está empezando a dejarse notar.

Hace tres años que los ganaderos que tienen sus pastizales de la sierra del Acebo empezaron a percatarse de la presencia de la rata topo y los daños que va causando han ido aumentando año a año hasta el punto de que este verano calculan que han recogido una quinta parte de una cosecha normal.

La rata topo, el azote de los pastizales de Cangas del Narcea, con pérdidas de hasta el 80 por ciento

La rata topo, el azote de los pastizales de Cangas del Narcea, con pérdidas de hasta el 80 por ciento

Es el caso de Ángel Berdasco, de Fonceca, que asegura que este año ha recogido 27 bolos de hierba en una zona donde hace tres llegaba a realizar 130. "Es una quinta parte de la cosecha y lo que recogemos es de muy mala calidad", asegura el ganadero, que además teme que la rata pueda provocar la transmisión de enfermedades al ganado.

En la misma zona tiene fincas la ganadera de las Cuadriellas de Villaláez Sonia Martínez, que también teme la posibilidad de que su ganado enferme. "La situación empeoró muchísimo, hasta dentro de los bolos que hacemos nos encontramos ratas. Incluso segué algún prado y lo dejé tirado porque no servía para nada, los pastizales están llenos de pozas y desniveles", subraya. Además, apunta a que tras las ratas están llegando los jabalíes "que acaban de levantar todo el campo", lamenta.

Ambos aseguran que intentaron atajar el problema con tratamientos para erradicar la plaga, pero no consiguieron ninguna mejoría. Por ello reclaman la implicación de la Administración regional para ayudarles a costear los caros tratamientos y también para cubrir las pérdidas que están sufriendo.

En Genestoso han pedido presupuesto para saber cuánto les costaría luchar contra la plaga y la cifra asciende a 7.000 euros por hectárea tratada. "Vino un técnico y calculó que por metro cuadrado hay entre 15 y 20 ratas y se necesitarían 1.500 kilos de veneno por hectárea", explica Eduardo Rodríguez. En esta localidad, las ratas no solo están en las fincas de pasto altas, también se encuentran en todo el pueblo y están estropeando huertos y plantaciones de patatas.

El año pasado la plaga afectó con fuerza a la sierra del Pando, donde ganaderos de distintos pueblos tienen pastizales. Entonces reclamaron una solución a las administraciones, pero esta todavía no ha llegado. En su caso realizaron una valoración económica de las pérdidas que generó el roedor, que calcularon en 200.000 euros en una zona de 250 hectáreas. Habían visto cómo su producción de primavera se reducía un 80% y la de otoño fue nula. Este año han notado una leve mejoría que sitúa las pérdidas de la cosecha en un 40% "una cifra que, aunque mejor que la del año pasado, sigue siendo mala", reconocen. Uno de los afectados de esta zona es Francisco Alonso, de Morzó, que asegura que de los 300 rollos de silo que venía haciendo, esta campaña se quedó en los 106. "De tener autoabastecimiento en la ganadería pasamos a tener que comprar el forraje y tener que invertir igualmente en mantener la propiedad", expone.

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