20 de agosto de 2020
20.08.2020
La Nueva España

Asturias impulsa un plan pionero para anticipar rebrotes con el análisis de aguas

El proyecto prevé crear un prototipo automatizado para detectar covid-19 en redes de saneamiento

19.08.2020 | 23:37
Asturias impulsa un plan pionero para anticipar rebrotes con el análisis de aguas

Cuatro entidades asturianas, el Consorcio de Aguas de Asturias (Cadasa), la Empresa Municipal de Aguas de Gijón (EMA), la Universidad de Oviedo y la ingeniería Magna Dea lideran un proyecto pionero a nivel mundial para detectar la presencia del covid-19 en aguas residuales

El proyecto, denominado "Cov-Red", tiene como objetivo detectar el coronavirus mediante el análisis automatizado de aguas residuales en redes de saneamiento para así lanzar alertas tempranas ante nuevos brotes, al vincular la presencia del virus con determinadas áreas de población.

La principal innovación de este proyecto de investigación es que, por primera vez en el mundo, se está desarrollando un prototipo de un sistema totalmente automatizado (con robots y brazos robóticos encargados de realizar todas las etapas) para muestrear aguas residuales desde cualquier red de saneamiento. Se podrá así averiguar la concentración de posibles partículas virales existentes en las aguas, extraer el genoma ARN viral con alta pureza (sin la presencia de los inhibidores de PCR normalmente presentes en muestras ambientales), preparar las diferentes reacciones de cuantificación del virus, ponerlas en marcha en el equipo termociclador (sin asistencia humana) y elaborar los datos de forma que, ante posibles detecciones positivas del virus en una o varias muestras, se pueda determinar si se está registrando un nuevo brote local de covid-19 y adscribirlo así a una zona geográfica concreta.

Este sistema, según sus impulsores, será muy útil para anticipar en varias semanas nuevos rebrotes de la enfermedad, ya que el virus es excretado por las heces y la orina en cantidades altas en las personas infectadas, incluso las asintomáticas. De hecho, varios estudios han constatado que el ARN del virus puede estar presente en las aguas fecales hasta 16 días antes de que se identifique el primer contagio, con lo que el sistema propuesto podría ser una buena manera de lanzar una alerta temprana ante nuevos brotes.

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