DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Asturias retorna al ritmo de contagios de abril, con 250 casos en una semana

Al alza el número de hospitalizaciones, que alcanza los 15 ingresados l Cierra un supermercado de Lugones por el positivo de una empleada

Turistas en Cangas de Onís

Turistas en Cangas de Onís Irma Collín

Con un número actual de contagios semanales similares a los del final del confinamiento, en abril, la evolución de la pandemia en Asturias parece estar dando una marcha atrás acelerada. Según los datos proporcionados por la Consejería de Salud, entre los días 20 y 27 dieron positivo en la región 246 personas, aunque la mayoría con síntomas leves y en aislamiento domiciliario. Son índices similares a los que se notificaban a mediados de abril, en pleno confinamiento, cuando ya se empezaba a hablar de regresar a una "nueva normalidad" de forma "desescalada". El balance -que implica que Asturias ha retrocedido a datos de incidencia de hace cuatro meses- es, en realidad, interpretable. Salud aclara que el perfil actual de los enfermos "es mucho más leve", en gran parte porque los afectados son también más jóvenes (la media de edad no llega a 40 años), pero ve también con preocupación el aumento de las hospitalizaciones. Salud notificó ayer 36 nuevos positivos, pero sin arrojar más detalles. Vincula uno de ellos a los brotes del Oriente y afirma que, del resto, "varios" eran contactos estrechos de otros contagiados. Además, un supermercado de Lugones cerró ayer tras infectarse una de sus empleadas.

La evolución del número de hospitalizaciones en las próximas semanas definirá el impacto de la posible segunda ola pandémica. La variación del nivel de ingresados había sido casi nula desde el inicio del verano (la región había iniciado la época estival con cuatro ingresados graves y de larga estancia en la UCI), pero ahora están ingresadas 15 personas, aunque solo dos están en el área de críticos. La mitad de ellos acudieron al hospital, también, en la última semana. Fuentes sanitarias apuntan que es "imposible hacer balance tan pronto", pero sí reconocen lo "extraño" de que el número de ingresados vuelva a aumentar.

El Principado lleva semanas incidiendo en que el nuevo "perfil" de los enfermos corresponde a gente joven -hay decenas de adolescentes y veinteañeros infectados por moverse en ámbitos de ocio y fiesta nocturna- y que cuando enferman lo hacen de forma leve o asintomática. Los esfuerzos, desde la desescalada, estaban centrados en el rastreo de estos casos -que por ser leves son menos obvios-, pero a nivel hospitalario la actividad era casi nula. "Cada vez surgen más preocupaciones por cómo será el otoño. Creo que muchos teníamos la esperanza de tener un verano tranquilo y que la cosa se complicaría con la gripe, pero los números están creciendo muy rápido", razonan desde el Hospital de Cabueñes. Responsables de la Consejería de Salud, por su lado, afirman también que parte de este aumento de contagios se achaca a la mayor solicitud de pruebas con los llamamientos por brotes vinculados al turismo y al rastreo de contactos, pero asegura que aplicar medidas más restrictivas, tras la declaración de la alerta naranja en cinco concejos del Oriente esta semana, sigue sin descartarse.

La mayor incidencia del virus en la región está provocando otro nuevo goteo constante de cierres de establecimientos por positivos aislados. Tras la clausura temporal de varios locales en Gijón, ayer un supermercado de Lugones bajó también la persiana al confirmarse el positivo de una de sus empleadas de caja. Sus contactos estrechos han sido aislados y desde la asociación vecinal de la zona, aunque explican que se vive "con normalidad" por considerarlo un "caso temporal", sí aprovecharon para reclamar al Ayuntamiento labores de desinfección de espacios públicos.

Sigue también en estudio el caso de la trabajadora del HUCA que dio positivo, y parte de su equipo de trabajo -una docena de personas- estaba ayer a la espera de la segunda PCR tras haber dado negativo en la primera. Este caso preocupa por la especialidad de la empleada, que trabaja en quirófano para terapias de braquiterapia, que trata a enfermos con cáncer de próstata y, por tanto, con un sistema inmune más débil. Salud, salvo que surja un brote explicó que no dará detalles sobre este tipo de casos "aislados".

Compartir el artículo

stats