01 de septiembre de 2020
01.09.2020
La Nueva España

Los guardas critican el traslado de "Sali" a Cantabria: "Aquí hay un hospital sin uso"

La osezna será radiomarcada en el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Villaescusa, adonde fue trasladada ayer al mejorar su salud

31.08.2020 | 23:39
La osezna "Sali", a su llegada al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Cantabria.

Los guardas asturianos preferían que la osezna "Sali", recuperada en Somiedo la semana pasada, hubiera sido tratada en Asturias: hay un hospital para animales en Sobrescobio que nunca se puso en funcionamiento y que, según subrayan, costó 6 millones de euros. No obstante, el animal fue trasladado ayer al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Villaescusa (Cantabria). Esta actuación de la Consejería de Medio Rural responde a lo recogido en el Protocolo de Intervención con Osos en la Cordillera Cantábrica, pactado por Cantabria, Castilla y León y Asturias. Cada una de las tres regiones tiene una función establecida. La primera, curar al animal, que es lo que se está haciendo ya en las instalaciones cántabras, de las que saldrá radiomarcada. La segunda, la recuperación, para lo que será trasladada a Valsemana (León). Y para la tercera se contemplan dos opciones, ambas en Asturias: si se puede, se reintegrará en su hábitat, y si no, se quedará a vivir en la Casa del Oso de Proaza.

Este proceso es el mismo que el realizado con la osezna "Saba", rescatada en Santo Adriano en junio del año pasado y después liberada en los Picos de Europa seis meses más tarde. Como "Saba", "Sali" también correrá por los bosques radiomarcada; es decir, con un dispositivo provisto de tecnología GPS que permitirá el seguimiento del animal. De esta forma podrá controlar cómo vivirá la osezna y su correcto desarrollo e integración en su hábitat natural. Además, con esta "técnica poco invasiva" también se podrán ampliar los estudios existentes sobre oso pardo en la región.

La evolución de la osezna "Sali" en la clínica ovetense a la que fue trasladada tras su rescate fue favorable, lo que permitió llevarla ayer a Cantabria. En un primer momento, quienes la rescataron dudaban que sobreviviese debido a su delicado estado de salud: desnutrida, deshidratada y con problemas en la piel. En la actualidad, el esbardo está ganando algo de peso y recibe tratamiento cutáneo, con curas continuas y antibióticos. El siguiente paso será León, y después volverá a Asturias.

Según la Asociación Profesional de Agentes del Medio Natural, esta gestión no es suficiente. No comprenden cómo se pudieron invertir 6 millones en un "hospital para animales" y no llegar nunca a abrirlo. Se refieren al centro de recuperación de Sobrescobio, con "impresionantes instalaciones", pero sin ninguna clase de personal y equipamiento. Consideran que Asturias podría convertirse en un lugar de referencia en toda España gracias a su rica fauna y flora. "Este es un reflejo de la política medioambiental de la región", afirman indignados por que "Sali" esté en Cantabria.

Desde la Fundación Oso Pardo resaltaron ayer que no hay motivo de alarma por "los osos que campan por el medio de la población", como si fueran personas. Es una respuesta ante las quejas recibidas por la presencia de estos animales en las inmediaciones de pueblos y fincas. Según explican, los animales se sienten atraídos por la miel y la fruta de las casas, pero huyen de la presencia humana. Por eso, estas incursiones suelen ser nocturnas: "Es el mismo comportamiento que han realizado siempre", aclaran. Aunque ahora, con la recuperación del oso pardo y el aumento de su población, sea más "frecuente y visible".

Otra preocupación del colectivo es que los ejemplares salvajes se acostumbren al trato con personas y alertan de que hay que "estar atentos a este tipo de hábitos". Este es un riesgo común en regiones con presencia osera y lo más normal es que ocurra en plantígrados jóvenes o madres con crías cerca. En Asturias y Castilla y León hay patrullas especializadas para evitarlo.

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