06 de septiembre de 2020
06.09.2020
La Nueva España

Una ovetense que afronta sus últimos días de vida ofrece un testimonio sobrecogedor para ayudar a otros enfermos

"Me siento un montón de huesos al que no le dieron mucha importancia y nunca escucharon"

06.09.2020 | 17:20
Una ovetense que afronta sus últimos días de vida ofrece un testimonio sobrecogedor para ayudar a otros enfermos

María José Campomanes García superó un cáncer de mama y ahora sufre un tumor de ovarios. Desde hace unos días, recibe tratamiento paliativo en su casa de Oviedo. Su máximo objetivo se centra en celebrar el próximo día 13 su cumpleaños número 56, junto a sus dos hijos. Sin embargo, y pese a la cercanía de la fecha, reconoce con serenidad que tal vez no lo consiga. Natural de Turón (Mieres) y antigua trabajadora de un gimnasio de La Corredoria, disfrutó de buena salud hasta 2016. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre consultas médicas, quirófanos y tratamientos.

En esta búsqueda incesante de curación, se ha encontrado en situaciones que no consigue comprender, y que quiere compartir "con la única intención de ayudar" a quien pase por episodios similares. Este es el relato que ha escrito en el bloc de notas de su teléfono móvil, ante la imposibilidad de permanecer sentada ante la pantalla de su ordenador.

Antes que nada, quiero advertir que el motivo de esta declaración no es denunciar a ninguna persona, profesional o institución en concreto. Soy consciente de las dificultades de lograr algo positivo con ello. Es difícil demostrar unas simples sospechas. Por eso no voy a dar nombres propios ni de personas ni de instituciones.

Tan solo pretendo contar mi experiencia en esta aventura, que ni busqué ni me gusta, con la única intención de ayudar a quien en algún momento pueda encontrarse en una situación similar.

Me considero metódica y responsable, y por ese motivo desde 1990, año en el que nació mi primera hija, acudí a revisiones anuales ginecológicas sin excepción, en una institución privada. Durante años, todo transcurrió con normalidad. No fumo, no bebo (antes alguna cerveza los viernes y por Navidad), nunca tuve sobrepeso, siempre hice ejercicio y físicamente todo el mundo decía que aparentaba diez años menos. En resumen: vida sana.

Puedes leer en este enlace el testimonio completo de María José Campomanes

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook