10 de septiembre de 2020
10.09.2020
La Nueva España

Los expertos piden "cautela" con el uso de la aplicación "Radar Covid"

La herramienta podría dar lugar a "alarmas innecesarias" o a que usuarios en riesgo no se lo crean, opinan los sanitarios

10.09.2020 | 00:27
La aplicación.

La nueva aplicación del Gobierno central "Radar Covid", ya disponible para su descarga en Asturias, será una herramienta más para realizar rastreos de posibles contactos estrechos de contagiados por coronavirus. Su alcance, no obstante, es limitado y podría dar lugar, según fuentes de Salud, tanto a "excesos de confianza" como a "alarmas innecesarias" por parte de sus usuarios. La aplicación, aclaran, no podrá sustituir al sistema de rastreadores ni a las medidas de prevención, por lo que piden usarla, pero con "cautela".

Las limitaciones del "Radar Covid" radican en una mera cuestión de privacidad. Rastrea al usuario por bluetooth y sin almacenar datos privados del implicado, así que permite que un infectado informe de su estado de salud para alertar a los usuarios que hayan estado cerca de él, pero eso no implica ni que todos los contagiados vayan a informar sobre su positivo ni que todos los usuarios que reciban la alerta hayan estado realmente en riesgo; o, al contrario, que los que no la reciban estén sanos.

Es por ello que, al menos en Asturias, la herramienta digital será supervisada y revisada por los verdaderos rastreadores de la región, un equipo que actualmente cuenta con personal sanitario, psicólogos y trabajadores sociales. Será este equipo humano el que dictamine si procede o no realizar una PCR y quienes hagan, como en cualquier caso sospechoso que llega a sus manos, un estudio de sus movimientos en los últimos días. La propia aplicación pedirá a posibles usuarios en riesgo que contacten con una centralita de Salud que, a su vez, les remitirá a un rastreador de guardia.

Estos profesionales explican que podrá haber problemas "si la aplicación da muchos falsos contactos" o si "los contactos no saben quién fue el emisor", porque podrían no creer a los rastreadores y negarse a cumplir su cuarentena. En cualquier caso, lo previsible es que la aplicación dé lugar a más casos sospechosos pendientes de estudio, y "eso puede generar mucho ruido que, en situación de sobrecarga, dará problemas", aclaran los rastreadores, que inciden en que ver en la pantalla de móvil que su exposición al virus ha sido "baja" tampoco es garante de seguridad, porque no parece que todos los infectados vayan a tener la aplicación instalada y quieran alertar de su estado.

Otros expertos, como el exdirectivo de la OMS Daniel López Acuña, asegura que "en situaciones de pocos brotes, poca extensión de los mismos y baja incidencia del virus, como es el caso de Asturias, la utilidad de la aplicación será menor", y cree que la herramienta se volverá más útil en caso de que la región vuelva a sufrir contagio comunitario, "cuando se pierda la capacidad de rastreo de manera directa". La herramienta, no obstante, sí será útil como accesorio si la descarga se hace "de manera masiva", pero siempre con la supervisión de un equipo humano, ya que "Radar Covid" no aclara detalles como si el afectado llevaba mascarilla o si estaba en un lugar bien o mal ventilado.

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