14 de septiembre de 2020
14.09.2020
La Nueva España

El "domingón" de Asturias llevó el lío a la costa

El éxodo al mar en busca del fresco abarrota y obliga a cerrar algunas playas, muchas sin salvamento, y genera atascos de hasta 16 kilómetros l Lena, récord con 35 grados

14.09.2020 | 01:27
El "domingón" de Asturias llevó el lío a la costa
El "domingón" de Asturias llevó el lío a la costa

Al domingo siguiente al 8 de septiembre, Día de Asturias, se le conoce tradicionalmente en el santuario de Covadonga como el "domingón", porque suele ser muy alto el número de visitantes a la Santina. Pero no así este año: el "domingón" (y por tanto el follón) se trasladó a la costa y los que fueron a ver a la Virgen pudieron hacerlo con tranquilidad. El barullo -y mucho- estuvo en las playas.

Eso sí, ni en el interior de Asturias ni en el litoral se pudo esquivar el calor, inusual para esta época del año: la máxima fue de 35 grados, según la Agencia de Meteorología (Aemet), en Ronzón (Lena). Pero es que los 30 grados se superaron con creces en toda la región: Mieres (34,7), más de 33 en Salas y Somiedo, y 32,4 en Oviedo. Incluso las mínimas fueron altas para lo que es Asturias en el ocaso del verano: la mínima más baja fue de 10,6 en Aller.

Así las cosas, el éxodo a las playas en busca de la brisa y el frescor del Cantábrico generó inevitables atascos (a la entrada de Oviedo por la tarde) y en el que ya es prácticamente el último punto negro del Principado: el cruce de la Autovía del Cantábrico y de Villaviciosa. Después del mediodía fueron unos 10 los kilómetros que se generaron en sentido Santander; y desde las siete de la tarde, en sentido Oviedo, las aglomeraciones rondaron los 13 kilómetros, para desesperación de los conductores. El atasco en Villaviciosa continuaba al cierre de esta edición.

El sol fue abrasador en Gijón, con temperaturas que en el centro de la ciudad llegaron a superar los 30 grados. La estampa: terrazas llenas y arenales con aforo casi completo, aunque ya no hay acomodadores para advertir a los bañistas. Pero no hubo buena mar. La bandera roja ondeó en San Lorenzo durante buena parte de la jornada por el intenso oleaje, que también fue generalizado en la costa occidental y la oriental.

En el Oriente se repitió la misma estampa, con calles y terrazas llenas, y arenales de bote en bote. A la saturación playera contribuyó que la pleamar coincidiera ayer al inicio de la tarde, lo que redujo considerablemente el aforo. En Barro (Llanes) no hubo sitio donde colocar una sombrilla durante todo el día. En Ribadesella fue necesario cerrar la playa de Santa Marina (Ribadesella) después del mediodía. Aquí también sigue el servicio de salvamento, que consideró necesario cerrar el acceso de varias escaleras para evitar aglomeraciones. La bandera roja ondeaba en gran parte de la playa. Así las cosas, con el mercurio rozando los treinta grados, Santa Marina registró su afluencia más alta en lo que va de septiembre. La ovetense Isabel Álvarez achacaba la elevada afluencia a un San Mateo a medio gas. "En otras circunstancias, los que somos de Oviedo no habríamos salido de la ciudad".

En la comarca de Avilés, los atascos de bañistas se centraron en la playa de Bayas. Los aparcamientos se llenaron, al igual que las márgenes de la carretera. Muchas playas de la comarca lucieron bandera roja, como la de Salinas, donde hoy comienza, así como en la vecina de San Juan, un servicio de salvamento reducido. En la costa de Gozón acabó ayer el servicio: "Ha sido un buen día de playa para despedir a los vigilantes. Además, este verano no ha habido problemas graves, que la afluencia de bañistas se dobló en relación con otros veranos", señaló Roberto Martínez, jefe de servicio.

De momento, los pocos vigilantes que quedan por la costa asturiana tendrán poco trabajo. Vuelve la lluvia a Asturias y lo hará casi toda la semana. Bajarán algo las temperaturas y habrá tormentas, sobre todo, en el Occidente.

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