17 de septiembre de 2020
17.09.2020
La Nueva España

Paz Fernández intentó defenderse de su agresor, dicen los forenses

La gijonesa recibió "al menos cinco golpes" en la cabeza, afirman los expertos, que descartan una caída: "Es imposible"

17.09.2020 | 00:52
Javier Ledo, durante el juicio por la muerte de Paz Fernández.

La gijonesa Paz Fernández falleció por "al menos cinco golpes" en la cabeza provocados por "un objeto contundente de cierto peso" o arrojado "con mucha fuerza". La mujer, además, "intentó defenderse", según las heridas que el cuerpo presentaba en brazos y manos, unas lesiones compatibles con el gesto de "cubrirse la cabeza". Falleció a consecuencia de "un traumatismo craneoencefálico severo" que es "categóricamente incompatible" con una caída accidental. Así de tajantes se mostraron ayer los dos forenses citados a declarar en la tercera jornada del juicio con jurado popular contra Javier Ledo, único acusado por la muerte de Fernández el día 13 de febrero de 2018. Su cuerpo apareció un mes después en el embalse de Arbón, arrastrado por la corriente de un arroyo cercano al que Ledo confesó haberla arrojado. El acusado, no obstante, mantiene que la mujer falleció en el domicilio de él en Navia tras caerse por las escaleras. Pero los forenses ayer, y la Guardia Civil este martes, ven "imposible" esta versión.

La defensa del acusado, consciente de que poner en duda la teoría de la agresión resultará vital para evitar la condena de Ledo, trató de arañar alguna imprecisión, como que el citado informe no recoge un estudio del arma homicida -los expertos explicaron que en el momento de la autopsia ni siquiera se había detenido al sospechoso, mucho menos el rodillo y la piedra que presuntamente empleó para matar a Fernández- o que la "energía" con la que se supone que la fallecida recibió los golpes podría no corresponderse con la fuerza de un ser humano. Citó como fuente una tesis universitaria que se estudió para la jornada, pero los forenses, una mujer y un hombre, fueron tajantes. "Si se hubiese caído de cabeza a una altura de 30 metros, podríamos admitir las lesiones en la cabeza. Pero ni así se podrían explicar las lesiones defensivas en las manos", sentenció ella, que añadió que, además, que cualquier caída que provoque traumatismo debe causar también lesiones de más o menos gravedad a nivel cervical, en el cuello, y que en el caso de Fernández no se apreciaron.

Otro testimonio relevante en la jornada de ayer fue el de la expareja de Fernández, que se estaba mensajeando con ella en la noche de su muerte y que, a juicio de la acusación particular, fue el motivo por el que Ledo, movido por los "celos", la asesinó. Este varón confirmó ayer que estaba hablando con ella por mensajería y que tenían intención de quedar al día siguiente, porque tras la ruptura mantenían una buena relación. Y su versión parece inclinarse hacia la de la acusación: "Los primeros mensajes los recibió y me contestó, pero los últimos ya no le llegaban". Los letrados de la acusación particular repreguntaron para confirmar lo que quería decir, que era que la aplicación de mensajería Whatsapp muestra un "tick" cuando el mensaje se envía y otro cuando el receptor lo recibe. Y el último mensaje, enviado "cinco minutos después" de los anteriores, se quedó con solo un solo tick, según este testimonio. "Fue a las once y pico", matizó.

Por el juzgado gijonés pasaron también la madre, una hermana (la otra lo hizo ya anteayer) y el hijo mayor de la fallecida, que incidieron en que Fernández y Ledo tenían una relación "de pareja". Declaró, además, una hermana de Ledo, que es la tutora actual de su hijo y que dijo que "no le consta" que los implicados estuviesen juntos. Otros testigos fueron un cliente de la fallecida -ella ejercía esporádicamente la prostitución- que la había visto el día de los hechos (no supo confirmar que la mujer estuviese ebria, pero el informe forense recoge una tasa de 0.83 miligramos de alcohol en sangre), un amigo que confirmó que Fernández necesitaba dinero para arreglar su autocaravana . Los últimos en testificar fueron dos facultativos de Biología, que confirman que Fernández fue arrojada al agua ya fallecida, y otros dos de Toxicología, que descartan que Ledo consumiese drogas de forma "crónica y prolongada en el tiempo".

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