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Asturias es una isla en el caos de la sanidad española, dicen los médicos

Los facultativos, con mayor carga de trabajo en los centros de salud, aseguran que el sistema no está desbordado ni en una situación límite

Asturias es una isla en el caos de la sanidad española, dicen los médicos

Asturias es una isla en el caos de la sanidad española, dicen los médicos

Asturias es una isla en el caos sanitario y la desesperación que viven los médicos y los centros sanitarios y hospitalarios en otras regiones del mapa nacional. Eso al menos es lo que afirma el Colegio de Médicos del Principado, que apoya sin embargo un documento del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) en el que se alerta de la situación "límite" en la que se encuentra el sistema sanitario, que aseguran está "desbordado" y en el que destacan el "agotamiento" de los profesionales.

"El Principado, por el momento, tiene una situación contenida, lo que no quiere decir que si no se respetan las normas de distanciamientos, mascarillas e higiene, no nos podamos ver en la misma situación que en otras comunidades", afirmó el presidente del Colegio de Médicos del Principado, Alejandro Braña.

Según el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España, el sistema sanitario se caracteriza en estos momentos por el "desbordamiento" de la Atención Primaria y posiblemente su defunción; la sobrecarga de las Urgencias; el aumento de ocupación de servicios hospitalarios y UCIs; y "muy especialmente" el estado de "agotamiento" físico y emocional de los médicos.

"Desde un punto de vista global, esta denuncia es muy atinada. Es cierto que en cada comunidad autónoma el comportamiento de la pandemia es muy distinto, con una especial incidencia en lugares como Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, el País Vasco y Barcelona. Pero ya estamos en la segunda ola, que todos sabíamos que iba a llegar, y es muy preocupante y decepcionante lo que está ocurriendo", explicó Braña.

La situación en Asturias es bien distinta porque las cifras de contagio, si bien están subiendo en las últimas semanas, se están controlando y monitorizando. Y el sistema sanitario, si bien está empezando a notar el incremento de casos, no está ni de lejos saturado.

"Los centros de salud tienen mucha más carga de trabajo y se atiende a un número elevado de personas, pero sin colapsos, lo que se debe al esfuerzo denodado de los profesionales", aseguró el presidente del Colegio de Médicos del Principado.

Pero las claves que convierten a Asturias en un paradigma están en que "se empezaron a adoptar medidas a tiempo con el objetivo de estar preparados para la segunda oleada". Así, Braña considera que es esencial realizar las pruebas PCR a todos los contactos estrechos en cuanto se detecta un positivo. "Eso permite que se activen los protocolos cuando aún la sintomatología es leve o ni siquiera ha aparecido, y al aislar a los pacientes positivos, se evita la expansión del virus", señaló.

A esto se suman las medidas y recursos de prevención adoptadas en los centros hospitalarios, especialmente en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde ya se ha abordado la reorganización de algunas plantas para destinarlas a enfermos por covid-19 y Virología "trabaja a marchas forzadas, y ya se han realizado pruebas PCR a todo el personal del centro", señaló como ejemplos el doctor Alejandro Braña.

Aun así queda un nuevo reto: el inicio del curso escolar. "Va a ser complicado y todos sabemos que surgirán nuevos casos y brotes. Lo importante es saber abordarlos como se ha hecho hasta ahora para que sean lo más leves posibles y no se saturen los centros sanitarios y hospitalarios, de manera que se pueda dar la mejor asistencia y de mayor calidad", señaló el presidente del Colegio de Médicos del Principado.

En las comunidades más castigadas por el covid-19, asegura el Consejero General de Colegios Oficiales de Médicos de España, "desde los hospitales y sin tregua alguna, se vuelve a escenarios de marzo y abril, con una vuelta a la anulación de la actividad diaria y programada, con aumento de listas de espera, y una disminución del control de procesos graves, y con el temor de desborde y sobrecarga asistencial en unas plantillas cansadas, mermadas y desalentadas".

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