12 de octubre de 2020
12.10.2020
La Nueva España
Crisis del coronavirus

El Principado sopesa extender la alerta naranja a toda Asturias

La región bate por segundo día consecutivo el máximo histórico de la pandemia mientras se dispara hasta el 7,1% la detección de positivos en las pruebas PCR | Salud ya se plantea restricciones superiores a las de la "alerta naranja" y pide prestar atención especial a los ancianos que viven fuera de las residencias

12.10.2020 | 13:24
El Principado sopesa extender la alerta naranja a toda Asturias

La segunda oleada del coronavirus ha entrado oficialmente en lo que la nomenclatura del Principado llama ya "una marea alta", una "circulación continua del virus" que ayer completó el que de largo es el fin de semana con más contagios de toda la onda epidémica y que ya induce al Gobierno regional a plantear "en los próximos días" una intensificación de las medidas de control que hasta ahora contenían las "alertas naranja" decretadas para zonas específicas del territorio. El Ejecutivo está estudiando la extensión de la alerta naranja a todo el territorio autonómico. El presidente del Principado Adrián Barbón ha dejado claro en delcaraciones a los medios en Madrid, donde ha acudido al desfile de la Hispanidad, que su gobierno no dudará en tomar medidas drásticas para frenar los contagios. 

¿Qué supondría una la alerta naranja en toda la región? "La alerta naranja es una llamada de atención a la población en general del Gobierno cuando verifica que hay una evolución muy negativa en algún territorio, pero no implica nuevas medidas, sino que los ciudadanos cumplan las que ya están vigentes de una forma extrema". Así lo ha explicado el vicepresidente del Gobierno, Juan Cofiño, esta mañana. Confiesa que Asturias está en una situación "para preocuparnos". Por eso, evalúan "permanentemente nuevas medidas". 

Los datos 

El dato de ayer, 240 positivos nuevos diagnosticados, es por segundo día consecutivo el más alto de toda la pandemia, sólo superado por los 229 casos del sábado. Hoy, los contagios han bajado tímidamente a los 160 positivos. El nivel de detección de infecciones en las pruebas PCR se disparó del 6,16 por ciento de anteayer al 7,1 por ciento de ayer -dieron positivo 240 de los 3.379 test practicados- y tanto ha crecido el impacto de la segunda oleada que Salud hizo ayer dos actualizaciones de datos, una provisional con 222 a primera hora de la tarde y otra definitiva con el nuevo récord de 240 sólo unas horas después.

Cualquiera de los dos, combinado con las cifras en sostenido ascenso de las jornadas precedentes, ofrece señales claras de un empeoramiento que el director general de Salud Pública, Rafael Cofiño, ve "muy relacionado" con los brotes detectados en estos últimos días en las residencias de ancianos. El dato del pasado viernes, no actualizado ayer, apuntaba a la entrada del virus en 58 centros asistenciales de mayores, casi uno de cada cuatro del total de la red, pero Cofiño se dice preocupado sobre todo por lo que ocurre fuera, de la expansión "comunitaria", más "difusa" e incontrolada, y de la necesidad de llamar a proteger con especial precaución a las personas mayores no ingresadas en geriátricos.

El reciente reingreso del virus en los asilos, que fueron el dramático epicentro de la primera oleada, está siendo objeto de una actuación "con diagnóstico precoz e intervención estricta", destaca Cofiño, que sin embargo observa con especial inquietud "el incremento de casos a nivel comunitario" e introduce en el discurso de ataque contra esta segunda "marea" vírica un mensaje muy concreto sobre "la protección de las personas mayores que viven fuera del ámbito residencial". Entiende la Administración autonómica que las residencias tienen ya "un estricto control que es importante trasladar también a las personas mayores que viven fuera, sobre todo en cuanto a las medidas de protección relacionadas con la distancia, el uso de mascarilla y evitar situaciones de riesgo".

En todo caso, a la vista de la hinchazón del impacto acumulado en los últimos días, de la tasa de 135,8 casos por 100.000 habitantes del pasado viernes y del progresivo ascenso de Asturias en la tabla de las regiones menos afectadas por la segunda oleada, el Principado ya empieza a adelantar la necesidad de una intensificación de las medidas de control. Mientras la posibilidad de retorno a las condiciones de la fase 2 de la desescalada permanece en el horizonte, el Principado combinó ayer la defensa de su opción por la vigilancia asociada a las "alertas naranja" decretadas por zonas -siguen vigentes las del valle del Nalón, Gijón, Lena, Mieres y Trubia- con la posibilidad que apunta Rafael Cofiño respecto a la "necesidad de intensificar en los próximos días unas medidas más aparte de las de la 'alerta naranja'". "Un buen cumplimiento de la normativa" vinculada al semáforo encendido por el Principado supondría, según el director general, "evitar más del noventa por ciento de los casos evitables", pero queda dicho que no se descarta subir al menos un escalón más en la protección y la vigilancia.

Salud avisa del riesgo por la movilidad en el área central

El ascenso sostenido de las cifras de impacto de la pandemia en Asturias llevó ayer a la autoridad sanitaria a hacer explícita una advertencia sobre la movilidad más frecuente en el área central asturiana. Los flujos de personas "entre las tres grandes ciudades o entre otros municipios constituyen un riesgo de transmisión del virus", resalta el Principado, "si no se toman las medidas adecuadas de protección y se limita el número de contactos estrechos". Preocupa especialmente el triángulo central y sus aledaños, donde Avilés acumula una incidencia superior a la media regional de 140 casos por 100.000 habitantes -vinculada con el brote en la residencia geriátrica de Larrañaga-, y Oviedo presenta una tendencia ascendente que en la última semana alcanza una tasa de 83 positivos y ya supera a la de Gijón, que va descendiendo y acumula 83. Mieres, también por el brote detectado en una residencia geriátrica, se eleva a 168.

Por otra parte, 2.004 personas habían respondido ayer a los llamamientos relativos a los brotes en dos bares de El Entrego y Trubia, un restaurante de Mieres y tres gimnasios de Gijón y Avilés. Han contestado, en concreto, 470 usuarios del gimnasio "Alta Fit", 827 del "MacFit", ambos de Gijón, y 118 del "Quirinal 14 Sport", en Avilés, así como 271 clientes del restaurante "La Panoya" de Cenera (Mieres), 146 de "Casa Eliseo" (El Entrego) y 172 del bar "El Duende" de Trubia. Los llamamientos siguen activos.

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