Muchas recomendaciones de salir de casa poco o nada, no juntarse con más de cinco personas ni siquiera en el propio domicilio, y optar por actividades al aire libre. Junto a ello, un elenco mínimo de prohibiciones netas que incluyen no permanecer ni consumir en las barras de los bares, ni tampoco celebrar actividades lúdicas otoñales. Y todo ello sin un régimen sancionador específico.

Las medidas "drásticas" contra el coronavirus anunciadas desde hace varios días por el presidente del Principado, Adrián Barbón, están vigentes desde la pasada medianoche y lo estarán los próximos 15 días (hasta las 24 horas del jueves día 29), pasados los cuales se evaluarán los resultados. En la tarde de ayer fueron expuestas por el jefe del Ejecutivo y los responsables sanitarios como un retorno a la fase 2 de la desescalada, tal y como había adelantado LA NUEVA ESPAÑA el pasado domingo. Eso sí, una fase 2 muy distinta de la vivida a finales de mayo y principios de junio y "actualizada a la situación epidemiológica y a los conocimientos del virus del momento presente".

¿Objetivo de las nuevas disposiciones? Servir de "cortafuegos" a una pandemia de covid-19 que en Asturias alcanzó ayer una incidencia de 186 casos por 100.000 habitantes en las dos últimas semanas, inferior a la media española y a las de 11 de las 17 comunidades autónomas del país. Con un horizonte: "Volver a bajar de los 100 casos por 100.000 habitantes y una tasa de positividad de las pruebas PCR por debajo del 5 por ciento". Y un consejo formulado por el propio Barbón: "Recomiendo a los asturianos el autoconfinamiento, evitar espacios cerrados y limitar contactos estrechos". Con un matiz más: "Hay que pasar el mayor tiempo posible en la intimidad del hogar".

Los que esperaban un buen paquete de prohibiciones nítidas se han quedado con las ganas. Con todo, el presidente regional enfatizó que tanto él como su equipo se han guiado por los criterios de los especialistas en salud pública y en epidemiología. Y añadió que, dentro de este abanico de opciones, "hemos adoptado las más contundentes". Una actitud que se mantendrá: "No se descarta un escenario de cierre de actividad e incluso de llegar a pedir el estado de alarma si es necesario", enfatizó Barbón.

En la rueda de prensa en la que se anunciaron las nuevas medidas intervinieron, junto a Barbón, el consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz, y el director general de Salud Pública, Rafael Cofiño.

Adrián Barbón: "No descartamos cierres en hostelería ni pedir el estado de alarma"

La alerta naranja en los territorios en los que actualmente está vigente se mantiene. Entre las nuevas restricciones se incluye una limitación de los aforos en los centros comerciales, que "no podrán superar el 25 por ciento en sus zonas comunes y recreativas". El Gobierno autonómico sigue apostando por la enseñanza presencial en la Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, pero para la Universidad recomienda el teletrabajo, sin más precisiones, con respeto a lo que la Universidad de Oviedo decida en el uso de su legítima autonomía, matizó el presidente asturiano.

El Gobierno sigue permitiendo las bodas, comuniones y otras celebraciones religiosas y civiles, aunque "recomienda" aplazarlas. "Las ceremonias podrán realizarse en todo tipo de instalaciones, públicas o privadas, ya sea en espacios al aire libre o espacios interiores, siempre que no se supere el 50 por ciento de su aforo", indica la resolución.