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Un pueblo rendido a la "cercanía" y la "naturalidad" de los Reyes

"Esto solo pasa una vez en la vida, sentimos una emoción muy grande", dicen los vecinos tras una corta pero intensa visita

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Premios Princesa de Asturias 2020: Los Reyes visitan Somao, Pueblo Ejemplar

Somao quedó ayer rendido a la "naturalidad" y "cercanía" con la que la Familia Real recorrió, en tiempos de covid, un pueblo de por sí guapo, pero más acicalado que de costumbre para la ocasión. Los vecinos madrugaron para tenerlo todo impecable y hasta la carretera principal olía a asfalto de pocos días. El tiempo acompañó: resol y temperaturas suaves, que nada tuvieron que ver con los chaparrones caídos hace un año en Asiegu (Cabrales), el anterior "Pueblo ejemplar". Un "regalo", según afirmaron los propios somadenses, que permitió a los Reyes y a sus hijas contemplar las impresionantes vistas de la desembocadura del río Nalón.

Con ese mágico encuadre empezó la visita real a las 11.20 horas, veinte minutos más tarde de la hora fijada. A cambio, Sus Majestades abandonaron la parroquia praviana tres cuartos de hora más tarde de lo previsto, a las 13.45. Primera parada: Villa Radis, una de las cinco casas indianas que sobresalen en el pueblo. Los Reyes Felipe y Letizia y la Princesa Leonor y la Infanta Sofía conocieron otras tres, acompañados por sus propietarios: La Casona, El Nocéo y la Casa de la Torre o Amarilla, desde la que la Familia Real concluyó su viaje y saludó y lanzó hasta besos desde la balconada.

VÍDEO: Somao exhibe su pasado indiano durante la visita de la Familia Real

Entre medias, vieron muchas caras -eso sí, con mascarilla-. Una de ellas fue la de Francisco Fermín Cayarga, de la Comisión de Festejos: "Fueron muy amenos y agradables. Les gustó el olor de los bollos preñaos de Los Cabos, comentaron que olían hasta con mascarilla". Los Reyes y sus hijas se llevaron como obsequio camisetas y un décimo de lotería (el 88520). Una de las paradas que más entusiasmó a Doña Letizia fue el espacio expositivo de La Cuadrona, con obras pictóricas, objetos etnográficos y piezas curiosas. La Reina alabó mucho unas cerámicas que le enseñaron y agradeció el regalo que le hicieron de una de ellas, que inicialmente no quiso aceptar porque ya se llevaba otro obsequio. "Son chulísimas", dijo. "Ay me encanta, es como un pez globo o algo así", apostilló. Letizia lució, al igual que sus hijas, un estilo de ropa deportivo, en su caso, gabardina y mocasines. Leonor y Sofía fueron directamente con playeros, preparadas para "caleyar".

Camino de la plaza del pueblo, donde transcurrió gran parte del acto, la Familia Real saludó a más de una veintena de empresarios locales. Tras ello, fue el momento de destapar la placa conmemorativa del "Pueblo ejemplar". Entre los vecinos se palpó la emoción. "Esto ye una vez en la vida. Verlos aquí, en el parque donde jugaste de piquiñín, en las escuelas... Ye una ilusión muy grande, y ver a todos los vecinos unidos y en armonía también", dijo Iñaki Blanco. A Angelita Menéndez, una de las cuidadoras de la iglesia de Santa Eulalia, se le saltaban las lágrimas: "Es una emoción tremenda. Estamos súper orgullosos". Lo mismo que expresó Marisol García, de 82 años, junto a su biznieto Gabriel: "Este galardón lo merece mucho el pueblo, ha luchado muchísimo".

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La comitiva continuó el recorrido parando ante tres mesas con las labores realizadas por la Asociación Amigos de Somao. "Les dimos unos muñecos de patchwork. No tenemos profesora, lo hacemos todo consultando revistas e internet", explicaron Enriqueta Areces y Luchi Uberty, presidenta y secretaria, respectivamente, del colectivo. Llegó el momento el acto institucional, con los esperados discursos del Rey y la Princesa de Asturias, ante unos 300 vecinos agrupados en casillas o cuadrados. Uno por cada unidad familiar. Desde la galería de la escuela rural, la imagen era de un enorme cascayu blindado por vallas.

"El espacio nos sobra. No es ningún trastorno", aseguraron María Jesús Arias y Elio Vior, encasillados en el sector azul. En la plaza había otro, el verde. Y para acceder a ambos había que tener una acreditación "especial", reservada solo para residentes en Somao. "Lo llevamos bien, en realidad hay mucho espacio", opinó José Luis Rábano desde otro cuadrado con su mujer y una prima.

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En la escuela, la Familia Real rompió todas las distancias. Se acercaron a los nueve alumnos, recogieron dos ramos de papel que entregaron Luis Alonso (5 años) y Olivia Álvarez (4 años) a la Princesa y a la Infanta, y posaron en grupo ante un batallón de fotógrafos y cámaras. "Que os vaya bien el curso", deseó el Rey a los niños. Siguiente parada: la iglesia de Santa Eulalia de Mérida. Allí, Pablo Martínez, secretario de la parroquia, tenía preparada una sorpresa. Se trataba de una alfombra de sal con la imagen de la Familia Real al completo y por la que se ganó el piropo de sus vecinos. "Yes un artista, el mejor", le decían a la puerta del templo.

"Les sorprendió, les hizo mucha ilusión. Tocaron la alfombra y se interesaron por saber cómo se tiñe la sal", contó. Además de Sus Majestades, en la composición, en blanco y negro, aparece el escudo de la Fundación Princesa de Asturias y una "foto característica" del pueblo. "Fueron horas salteadas, pero me llevó tres semanas hacerlo", comentó Martínez, que sintió a la Familia Real "muy cercana y natural". "Letizia ya sabía muchas cosas del pueblo. Hasta nos preguntó por qué quitamos un photocall que teníamos antes colocado junto a la campana", añadió.

VÍDEO: El Rey y la Princesa ponen a Somao como ejemplo de unión y esperanza para salir de la pandemia

En el interior de la iglesia, la Corona firmó en el libro de honor de la parroquia. "A pesar de la pandemia y de tantas dificultades, hemos podido celebrar este día tan especial", escribieron. Los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta concluyeron su visita a Somao como empezaron: entrando en una casa indiana y asomándose al Nalón. Fue una visita más corta que otros años, porque no hubo banquete por culpa de la pandemia, pero muy intensa. La alegría inundó a los somadenses. "Después de años luchando por ello, este año lo conseguimos, y a pesar de las circunstancias lo hemos disfrutado todo lo que hemos podido", indicó Sonia Artime, una de las jóvenes que impulsan el pueblo.

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