Sin consenso y con enfado de los pescadores. Así acabó ayer la reunión del Consejo de Pesca en la que el Principado informó a los colectivos de ribereños de sus pretensiones de cara a la normativa de la próxima temporada, que prevé, entre otras cosas, reducir a tres el cupo de capturas de salmón. El consejero, Alejandro Calvo, señaló que su departamento tiene "la visión de buscar equilibrios en el medio natural y, por tanto, reducir la presión global de la pesca de manera progresiva y con alternativas para zonas y artes". Calvo subrayó, además, la importancia de que, "por vez primera", haya presupuesto específico para labores de restauración de ecosistemas fluviales.

Los pescadores no aceptan de buen grado las propuestas autonómicas. La sociedad "El Esmerillón", del Sella, rechaza de frente los cupos propuestos "porque si hay peces no los entendemos". El portavoz, Eduardo López Villa, asegura que, en caso de que el Principado no ceda, y siempre que la pandemia del coronavirus lo permita, "no descartamos movilizaciones y protestas". En palabras de Villa, este planteamiento "es la muerte" de las sociedades de pesca porque, si los socios que tienen un descuento por serlo en los cotos, "no pueden pescar porque no hay cupo, pues no pagarán sus cuotas... ¿para qué?", se pregunta.

Por su parte, "Las Mestas del Narcea" cree que, más que recortar cupos, lo que debería proponer el Principado son actuaciones para salvaguardar la calidad de las aguas, gestionar los embalses, tener en cuenta a depredadores como los cormoranes y apoyar la viabilidad de las especies con repoblaciones. "No creo que vayan a dar marcha atrás con los cupos y cambiar la normativa, porque lo que no tienen son agallas para atacar el resto de problemas en los ríos y atacan a los pescadores", afirma el presidente del colectivo, Enrique Berrocal. La nueva normativa es para Berrocal, en sintonía con el portavoz de "El Esmerillón", "la puntilla final" para las asociaciones de pescadores.

En "La Socala", con influencia en el río Esva, tampoco se ven con buenos ojos las nuevas restricciones. Su presidente, Emilio Pérez, cree que el pescador "no es el que hace daño al río" y opina que la pesca "afecta poco a los ejemplares", porque "solo un muy buen pescador, y hay pocos, completa el cupo, entonces, ¿para qué tanta restricción?". Pérez apuesta por cuidar más el río y su riqueza "con limpieza y control de especies depredadoras como el cormorán".

Las asociaciones de pescadores "El Banzao" y "Fuentes del Narcea" apoyan, en parte, las restricciones. En ambos casos sus portavoces, José Antonio Martínez y Román Herrero, respectivamente, creen que sería mejor limitar la pesca "por cuencas o por ríos, y teniendo en cuenta su riqueza y numero de peces actual".