Los datos de contagios por concejos son muy poco halagüeños, sobre todo en los más poblados: Gijón, Oviedo, Avilés y Siero, donde las cifras no dejan de crecer en las dos últimas semanas. El consejero de Salud, Pablo Fernández, acompañado de su equipo técnico, y la delegada del Gobierno, Delia Losa, se reunieron ayer con la Federación Asturiana de Concejos (FACC) y varios alcaldes para informarles de la gravedad de la situación en Asturias y lanzar un mensaje clave: si las cifras siguen así, el confinamiento domiciliario está próximo. Por eso les trasladaron dos peticiones que consideran fundamentales: controlar que se reduce la movilidad y que se evitan las relaciones sociales, los contactos.

Pablo Fernández volvió a incidir en la necesidad de que la ciudadanía aumente “los periodos de confinamiento domiciliario” para limitar la actividad social y reducir la movilidad entre las distintas zonas de la comunidad “a no ser que sea estrictamente necesario por motivos familiares o laborales”.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, afirmo ayer que “la situación es muy difícil, y particularmente en Gijón”. En la ciudad más poblada de Asturias se han contabilizado 1.490 positivos en 14 días, de los que 966 corresponden a la última semana. “Si no somos capaces de controlar la situación, no quiero descartar medidas más duras”, y se aplicarán “a medida que los epidemiólogos y expertos nos las vayan planteando”. Barbón añadió que “nos quedan semanas durísimas, los hospitales se están saturando. Nos habría gustado no tener que tomar decisiones restrictivas, pero son el único camino para salvar vidas”.

La Alcaldesa, Ana González (PSOE), calificó ayer la situación del concejo de “alarmante”, y advirtió de que “la siguiente medida restrictiva será el confinamiento”.

La presidenta de la FACC, Cecilia Pérez, señaló que la situación trasladada por Salud es “compleja, muy complicada”, y que los alcaldes ofrecieron toda la colaboración municipal “como administración más próxima al ciudadano”.