“Ayudas directas e inmediatas” para la hostelería y el turismo asturianos a corto plazo, y más apoyos para el año que viene en el marco del fondo de “rescate potente” que pergeña el Ejecutivo regional. Este es el compromiso adquirido por el Gobierno del Principado con la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y la patronal del sector Otea, en las reuniones mantenidas ayer por separado con ambas. Pero no hay cuantías.

El vicepresidente del Principado, Juan Cofiño, comprometió que las ayudas directas irán acompañadas de otras medidas de índole fiscal para favorecer el acceso a los créditos ICO, a las ayudas estatales y a la tramitación de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Se trata de “conjugar” todas las medidas posibles de ámbito estatal, municipal y autonómico, incluidas las subvenciones, “para que haya cierto colchón social y económico” para los sectores más afectados por los nuevos cierres.

La Consejera de Turismo, Berta Piñán, indicó que el departamento de Hacienda está echando números y buscando partidas de las que pueda retraer fondos en las ya prácticamente agotadas cuentas de este año, y analizando cómo las incorpora a las del próximo ejercicio.

El sector turístico, por su parte, lo tiene claro: es el más castigado y necesita apoyos económicos y fiscales para seguir sobreviviendo y evitar que este nuevo cierre temporal se convierta en definitivo para muchos. Otea exige además un decreto del legislador nacional para paralizar el cobro de recibos (gastos fijos) por servicios que no se van a realizar, como el abono a las plataformas que emiten el fútbol, los seguros de responsabilidad civil y los recibos de luz y agua, por poner algunos ejemplos. La situación es “crítica y dramática y la llevamos sufriendo todo el año. El espejismo del verano fue eso, un espejismo”, afirmó su presidente, José Luis Álvarez Almeida, quien incidió en la necesidad “muy urgente” de ayudas al ocio nocturno, “que lleva meses cerrado”.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, rechazó el lunes cuantificar el impacto económico del cierre durante los próximos 15 días de actividades no esenciales y el adelanto del toque de queda, aunque admitió que la hostelería y el pequeño comercio local serán los grandes perjudicados.

Esa tesis se mantuvo en las reuniones mantenidas ayer por la mañana entre el Vicepresidente, Juan Cofiño, y la consejera de Cultura y Turismo, Berta Piñán, primero con FADE y después con la patronal sectorial de la hostelería y el turismo, Otea (se realizaron por separado por el distanciamiento existente entre ambas organizaciones). Las reivindicaciones son, en esencia, las mismas.

El presidente de FADE, Belarmino Feito, acudió al encuentro acompañado de Ana Soberón, portavoz de la mesa de turismo de la patronal asturiana. “Las nuevas restricciones se adoptan desde el ámbito sanitario y no estamos en condiciones de discutirlas”, señaló. “Pero afectan principalmente a ese sector, que es el que paga el mayor coste (...) y en la misma medida hay que volcar recursos para paliar la situación y mantenerlo con vida para que, cuando esta situación se supere, tenga continuidad”, agregó. Ana Soberón añadió que las reivindicaciones se centran, a corto plazo, en “sufragar los gastos” que supone el cierre: “La mayor parte de las medidas que había cuando se decretó el confinamiento, ya no existen. Y las que continúan no están en el mismo porcentaje”. Utilizó como ejemplo las exenciones en las cotizaciones de la Seguridad Social para los autónomos por cese de actividad forzosa que eran del 70 por ciento y se han reducido al 50. “Pero básicamente reclamamos ayudas directas, moratorias en la devolución de los créditos ICO, exenciones fiscales y rebajas del IVA”, explicó.

Algunas de estas ayudas no dependen del Principado, sino del Gobierno central y de los ayuntamientos. De ahí que tanto FADE como Otea hayan pedido al Ejecutivo regional que presione a ambos para que ayuden, por ejemplo, con rebajas en el IBI, y en los créditos ICO. FADE también entregó un documento sobre la crítica situación del comercio minorista, “para que también se le tenga en cuenta”.

La patronal de la hostelería y el turismo, Otea, comunicó al Vicepresidente y a la Consejera que casi el 18 por ciento de la facturación media de un negocio corresponde a gastos fijos, que no se pueden paralizar a menos que se decrete una ley de ámbito nacional. En ellos se incluyen las facturas del gas, la luz, los seguros y hasta los suscritos para la emisión del fútbol. “Estamos hablando de mucho dinero al mes”, a los que ahora se suma el abono del recibo anual de la contribución. También reclaman que las cuantías que cobren los autónomos afectados por el cierre forzoso sean del 75 por ciento, como los trabajadores, y no del 50 de la base de cotización.

Fade apoya un confinamiento domiciliario si arregla la Navidad y Otea pide esperar resultados

Las diferencias entre la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y la patronal del sector hostelero y del turismo, Otea, llegan incluso a sus posturas ante la posibilidad de decretar un nuevo confinamiento domiciliario. Mientras la primera sería favorable a la medida si supusiera mejorar los índices y recuperar cierta “normalidad” de cara a las próximas fiestas navideñas, la segunda aboga por esperar a ver si las restricciones impuestas hasta ahora surten efecto. Belarmino Feito, presidente de la gran patronal FADE, aseguró ayer que, una vez que ya se va a producir el cese de actividad y las restricciones de movilidad decretadas por el Gobierno regional, el confinamiento domiciliario “probablemente igual sería la medida más efectiva y que permitiría, de alguna manera, que se pudiera salir de esta situación cuando antes. Si nos permitiera llegar a Navidad en situación de actividad económica, quizás sería lo más efectivo”. Eso sí, matizó que el gran problema al que se enfrenta la ciudadanía en general es la incertidumbre, ya que nadie sabe ni se atreve a pronosticar qué va a ocurrir en Navidad, ni siquiera en la próxima Semana Santa de 2021. El presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida, por su parte, señaló que a la organización que encabeza le “faltan datos para analizar si volver a encerrar a todo el mundo en casa sería lo mejor”. Pero en todo caso, se mostró partidario de “esperar a ver si las medidas adoptadas dan resultado”, teniendo en cuenta que ya se decretó la semana pasada el cierre perimetral de los tres grandes municipios asturianos y del conjunto de la comunidad autónoma, además del toque de queda a la medianoche y hasta las seis de la mañana. “Todas esas medidas se refuerzan ahora con el cierre de todas las actividades no esencial, el adelanto del toque de queda y todas las nuevas restricciones. Eso ya reduce de manera considerable la movilidad, los contactos y afecta a la actividad económica. Habrá que esperar unos días a ver cómo evolucionan los datos para decidir si es necesario o no implementar otra vez una medida tan drástica como volver a dejar a todo el mundo en casa”, afirmó.