La ofensiva del alcalde de Oviedo por la reapertura del pequeño comercio y la hostelería en la ciudad no cesa. Alfredo Canteli perserveró ayer en su petición al Gobierno del Principado de una vuelta a la actividad “cuanto antes”, con limitaciones horarias, restricciones de aforo y “todas las medidas de seguridad e higiene necesarias para evitar la propagación del covid-19”.

El regidor teme que el cierre prolongado de este tipo de negocios “produzca un daño irreparable para la economía de muchas familias y, en general, de la economía de Oviedo”.

El alcalde de Oviedo fue una de las voces que con más ahínco reclamaron la reapertura del comercio no esencial y de los bares, cafeterías y restaurantes. De hecho, llevó la propuesta de la apertura de todos los establecimientos a la reunión del comité de crisis por la pandemia de covid-19 celebrada el pasado lunes, de la que forman parte el Principado, la Delegación del Gobierno, la Federación de Concejos y a la que asisten los ayuntamientos de Oviedo, Gijón y Avilés. Cuando entonces estaba sobre la mesa la posibilidad de una reapertura controlada del comercio de proximidad, Canteli reclamó que se levantase el cierre obligado de todos los sectores. Dada la incidencia de la pandemia, incluso planteó una apertura con horario reducido.

Canteli hizo causa común ayer con el director de relaciones institucionales de Carrefour Asturias, César López Sánchez, al que recibió ayer en el Ayuntamiento de Oviedo y quien no dudó en sumarse a las reivindicaciones del Alcalde para “hacer fuerza” ante el Principado.

Manzanas sí, juguetes no

“Debemos estar todos alineados para que la economía y el tejido económico de la ciudad supere esta situación de crisis absoluta”, aseguró López Sánchez, quien señaló que “no tiene sentido que un cliente que ya se encuentra dentro de un supermercado pueda comprar un kilo de manzanas pero no pueda llevarse un juguete”.