La cifra de contagios por coronavirus se mantiene estable, sin crecer, en Asturias, así como la tasa de positividad. Pero también la cifra de fallecimientos diarios, que no baja de las cotas preocupantes en la que está instalada. El jueves se sumaron 25 nuevas víctimas mortales, de las que nueve eran residentes en centros geriátricos. Según el Instituto de Salud Carlos III, Asturias ha registrado en el último mes un exceso de defunciones del 44 por ciento respecto a las cifras habituales en estas fechas.

Salud confirmó el pasado jueves 286 nuevos casos positivos, en una jornada en la que se realizaron 66 ingresos de personas contagiadas con coronavirus. De ellas, dos fueron a la unidad de cuidados intensivos (UCI). Así, en el conjunto de los hospitales de la región hay 873 personas ingresadas por coronavirus: 737 son pacientes hospitalizados con confirmación o sospecha de covid-19, y otras 136 están en UCI. Por contra, se contabilizaron 123 altas hospitalarias.

La peor noticia es el elevado número de fallecimientos que aún se registran en el Principado. De los 25 que se comunicaron ayer, diez eran mujeres con edades comprendidas entre los 65 y los 92 años, mientras que entre los 15 varones fallecidos las edades oscilaron entre los 63 y los 97 años.

Gráfico: Tendencia de los contagios en España

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III registró entre el 15 de octubre y el 25 de este mes de noviembre un exceso de muertes en Asturias del 44 por ciento. En ese periodo se contabilizaron 1.963 defunciones, frente a las 1.363 estimadas para estas fechas. Eso supone un exceso de 600, es decir, el 44 por ciento más de lo habitual. El anterior periodo en el que se registró un exceso de defunciones fue en el momento álgido de la primera ola de la pandemia, entre el 17 de marzo y el 12 de abril de este año, con una tasa del 35,6 por ciento superior a lo habitual.

Los celadores

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) reconoce al personal celador en hospitales y centros de salud como personal de riesgo, sin embargo si se contagian en el ámbito laboral de covid-19 su baja no se considerará accidente laboral, sino como una baja por enfermedad común.

El personal afectado ha mostrado su malestar por esta decisión al considerarla discriminatoria, “y más cuando son los primeros en recibir a los pacientes sin conocer su patología”. UGT ya ha solicitado que se revoque la medida.