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Los impuestos caen 226 millones y la deuda, de 933 millones, menguará con las ayudas de la UE

El impacto de la crisis repercute en el consumo: la recaudación por el tributo indirecto del IVA se reducirá en 160 millones en 2021

La crisis económica derivada del covid-19 pasa factura a las arcas del Principado. Las cuentas autonómicas del próximo año reflejan una caída de los ingresos fiscales estimada en 226 millones, según confirmó ayer la directora general de Finanzas y Economía, Mar García Salgado. La caída de la actividad económica, que refleja el descenso de la recaudación fiscal, tendrá como contrapeso el recurso al endeudamiento, cifrado por la consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, en 933 millones de euros, aunque la cantidad que finalmente pasará engrosar la deuda viva se situará entorno a los trescientos millones de euros, ya que el resto será para abonar deuda y una parte se recuperará vía fondos europeos.

La previsión de ingresos por impuestos asciende para el próximo año a 2.563 millones, lo que supone una caída de 226,5 respecta al ejercicio que ahora toca a su fin. El mayor impacto de la crisis se produce en los tributos ligados al consumo, como es el caso del IVA, que experimentan una caída brusca de 163,7 millones de euros, mientras que la recaudación de los impuestos directos también se reduce en 60 millones de euros. Desde la consejería de Hacienda se hizo ayer hincapié en que algunas estimaciones tienen “un carácter muy provisional”.

La responsable de las finanzas autonómicas, Ana Cárcaba, quiso hacer una explicación de conjunto al ser preguntada acerca del volumen que alcanzará la deuda del Principado, una vez incorporadas las partidas del próximo año. “En este borrador hemos querido poner a disposición de los asturianos el máximo de recursos posibles porque entendíamos que este ejercicio es excepcional. Por eso agotamos la tasa de referencia de déficit que nos permitía el Ministerio de Hacienda y hemos incorporado una serie de recursos financiados con fondos europeos que, inicialmente deberemos afrontar con mecanismos propios hasta que sean canalizados, una vez certificadas las actuaciones realizadas, por la Unión Europea”. Ana Cárcaba admitió ese incremento que, subrayó, “se ha hecho con rigor y responsabilidad y se deriva de aprovechar al máximo los recursos a nuestra disposición para poder afrontar el ejercicio de 2021 dando respuesta las necesidades derivadas de la pandemia”. Mar Salgado detalló que el importe de la deuda viva a 31 de enero del próximo año estará en 4.755 millones de euros, que supone el 20 por ciento del PIB regional, aproximadamente, y 309 millones más de los previstos para finales del presente ejercicio.

Deducciones fiscales

El presupuesto del próximo año incluye deducciones en el IRPF para fomentar el establecimiento en zonas rurales de en riesgo de despoblación. La deducción por el arrendamiento de vivienda habitual sube hasta el 20 por ciento mientras que la relativa a los gastos por hijos en centros o escuelas para menores de tres años también experimenta una subida del 15 al 30 por ciento. Además, la deducción de gastos de transporte en esas zonas también se eleva de 50 a 100 euros. Habrá, asimismo, una nueva deducción por la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual en zonas rurales, tanto para menores de 35 años como para familias numerosas o monoparentales. Esta deducción será por el 10 por ciento de la inversión. Estas bonificaciones fiscales forman parte de planteamientos trasladados por Podemos, Ciudadanos y el portavoz de Foro, Adrián Pumares.

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