La suerte pasó de largo por Avilés y la mayoría de vecinos tuvieron que quedarse con el consuelo de pedreas y terminaciones. En la administración de la Plaza de España, por ejemplo, vendieron décimos terminados en 97, como el Gordo, y, por lo tanto, con premio. En El Bohío, en Rivero, el “número de la casa” terminaba en 95, como el segundo premio de la Lotería (06.095): “Por décimo tocaron cien euros”, decía el vendedor. En la administración de Santa Polonia apelaban a la suerte del Niño y en la número 8 de la calle Covadonga destacaban que este año se apuró la gente para cobrar esas pedreas y terminaciones que dejó la suerte en la ciudad y que regaron, por ejemplo, al Club de natación artística “Pedro Menéndez”, que jugaba el 88.492.