Es, casi, la noticia más esperada del año. Y llega en diciembre, cuando este fatídico 2020 está a punto de acabar. Las vacunas contra el coronavirus ya está en la Residencia Mixta de Pumarín de Gijón, en donde van a ser vacunados los primeros asturianos que hace días aceptaron que se les administrara esta primera dosis de la inmunización contra el virus que cambió el mundo. La coordinación entre las fuerzas de seguridad, el personal sanitario del SESPA y los trabajadores de la Residencia Mixta de Pumarín en Gijón ha hecho que llegue a buen puerto una vacunación que se antojaba complicada. El lugar había sido elegido hace días. El SESPA comprobó mediante pruebas PCR que ningún residente estaba infectado y aprobó que arrancara en la villa de Jovellanos un proceso que aún costará meses completar. A pesar de que era un momento casi histórico en los alrededores del establecimiento residencial de Gijón hoy parece un día cualquiera con poco movimiento: el habitual de un domingo (pandémico o no) a las nueve de la mañana.

Las vacunas, fuera del furgón

Las primeras 320 dosis de la vacuna de Pfizer (que se aplicarán a 280 residentes y 40 trabajadores de la residencia Mixta) viajaron esta madrugada desde Guadalajara, a donde habían llegado ayer, hasta Asturias, tal y como avanzó anoche LA NUEVA ESPAÑA. Las vacunas salieron a las cuatro de la mañana, con tiempo de sobra para llegar. Hay que tener en cuenta que la vacuna (de la que hay que dar dos dosis) tiene que conservarse a 83 grados bajo cero. Un equipo de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Oviedo recibió las vacunas en la zona del Huerna, en la autovía de peaje que divide León y Asturias, y las llevó hasta Langreo, donde se hicieron cargo de ellas varios compañeros de la Benemérita de Gijón. Las dosis fueron trasladadas hasta la Residencia Mixta, a eso de las nueve y media de la mañana en donde quedaron bajo la custodia de la Policía Nacional.

Las vacunas salieron de Guadalajara a Asturias a las 4 de la madrugada

La preocupación del SESPA se situaba ya desde ayer, tal y como avanzó LA NUEVA ESPAÑA, en el 20 por ciento del personal de la residencia Mixta que no quiere vacunarse dado que la inmunización no es obligatoria.

Pero ¿a partir de ahora qué? Lo cierto es que ahora empieza lo difícil. Al final del primer trimestre del año, el Principado aspira a tener vacunados a los integrantes de los cuatro colectivos declarados prioritarios para la vacuna: además de los usuarios y cuidadores de residencias de mayores, el personal sanitario de primera línea; otro personal sanitario y sociosanitario; y las personas con discapacidad que requieren intensas medidas de apoyo para desarrollar su vida (grandes dependientes no institucionalizados). En total, unas 140.000 o 150.000 personas.

La vacunación en los geriátricos del área sanitaria V, la correspondiente a Gijón, está completamente planificada, según explicaron fuentes sanitarias, y en los próximos días se avanzará en el resto de áreas sanitarias. El objetivo es que a principios de enero se haya inyectado la primera dosis tanto a residentes como al personal de los centros, para poner la segunda a finales de ese mes y que en febrero estén inmunizados.

Así llegaron las primeras vacunas contra el coronavirus a la Residencia Mixta de Gijón Luján Palacios

Después de acabar con los grupos de riesgo legará la vacunación de la población general. Como sucedió con la campaña de la gripe, está previsto que sean los administrativos de los centros sanitarios y de los centros de llamadas (call center) los que tomen la iniciativa y avisen a los usuarios. En las grandes ciudades se instalarán puntos de vacunación específicos, con el objetivo de no saturar los centros de salud.

La primera a nivel nacional

Araceli, de 96 años, ha sido la primera persona en vacunarse contra el coronavirus en España. Las vacunas de Pfizer llegaban a la residencia Los Olmos de Guadalajara en torno a las 8.15 horas. Una furgoneta de la empresa Tipsa hacía su llegada por la avenida de Castilla de la capital alcarreña y descargaba el primer lote por una de las tres puertas del centro residencial, una entrega que ha levantado expectación entre los vecinos de la ciudad.