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Quince concejos, solo Oviedo entre los más grandes, ganaron población en 2019

La cifra de repuntes municipales es la más alta desde 2011, aunque de los diez más habitados únicamente crecen la capital y Villaviciosa

Ciudadanos disfrutando del buen tiempo en el paseo del muro de Gijón. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Ciudadanos disfrutando del buen tiempo en el paseo del muro de Gijón. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Mirada al detalle por municipios, la última caída de la población asturiana detecta mínimos rebrotes tímidos, quince concejos con pequeñas ganancias de habitantes en 2019, aunque solo Oviedo entre las grandes ciudades. El último recuento del padrón municipal, recién actualizado a 1 de enero de 2020 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), otorga a la capital 224 inscritos más que un año antes para maquillar su cifra total hasta llegar a 219.910 empadronados como resultado del primer incremento anual después de siete descensos consecutivos, pero aún con 6.000 habitantes menos que en enero de 2012. Es el progreso parcial más visible de una región cuya demografía sigue en sostenido declive después de restar 4.016 residentes más en 2019, a razón de once al día, o de una media próxima a un asturiano menos cada dos horas.

Por concejos, al acercarse la estadística descubre el de Oviedo y otros catorce tímidos incrementos. Quince es la cifra más alta de repuntes municipales en un año de la negra historia demográfica asturiana desde 2011, pero queda dicho que de los grandes solo sube Oviedo y entre los diez más poblados únicamente aparece además Villaviciosa, que se añade 31 empadronados y se estabiliza en 14.470.

Como efecto de la reorganización de la población asturiana en su zona de más densa aglomeración, la mayor parte del resto de los rebrotes concejiles se localiza en torno al área central y sus aledaños, donde progresan los pequeños censos de Quirós, Cabranes y Candamo –con 29, 23 y 22 habitantes más, respectivamente– y engordan su padrón Muros de Nalón en dieciséis personas, Las Regueras en trece e Illas en nueve. La subida es menos visible en Sariego, que suma dos habitantes, o en Sobrescobio, que con un crecimiento de tres es el único municipio de las Cuencas que se opone a la tendencia tradicional a la decadencia.

Sin salir del centro sobresale el levísimo progreso de Yernes y Tameza, el concejo menos poblado de la región, al que el propio INE asigna tres únicos nacimientos en esta década, pero que registra un habitante más –pasa de 132 a 133– en la cuenta oficial de 2019. En las alas relucen al Oriente los 46 habitantes más de Cangas de Onís y el levísimo chispazo de un empadronado más en Peñamellera Baja. En el preocupante Occidente, los ascensos se restringen a los once empadronamientos que suma San Tirso de Abres, al padrón sin cambios de Vegadeo y a otro caso curioso: a Pesoz, el segundo concejo más pequeño tras Yernes y Tameza le ocurre lo mismo, gana un habitante y convierte los 147 del arranque de 2019 en 148. Resulta lo sucedido aquí tanto más peculiar cuanto que es este el segundo año consecutivo en el que Pesoz registra un residente más que el anterior.

Esta actualización estadística, puesta al día a 1 de enero de 2020, todavía no computa los sonoros efectos demográficos de la pandemia, pero sí confirma la generalización del declive y sus escasas excepciones. Con la única salvedad de Oviedo y Villaviciosa, en los grandes concejos de la Asturias central todo lo demás son descensos, más pronunciado que el de Gijón el de Avilés, que se sitúa por debajo de los 78.000 habitantes por primera vez en una serie histórica que obliga a retroceder hasta los años sesenta para hallar un dato equiparable. La población del tercer concejo de Asturias se detiene en 77.791 personas y no crece de un año a otro desde 2009. Gijón, cuyo último crecimiento interanual se registró en 2014, atenúa la caída y pierde solo 63 empadronados en su sexto año consecutivo de descenso. Suma 271.717, la cifra más menguada desde 2004.

El resumen dice que la pandemia del declive demográfico lleva años instalada también en los grandes municipios del área central, que hasta no hace mucho eran los brotes verdes que escapaban al contexto general de decrecimiento de la región. El que ha registrado Oviedo este año es el segundo crecimiento interanual de uno de los cinco grandes concejos desde 2014. En los seis años siguientes, únicamente ahora la capital y en 2018 mínimamente Siero habían visto progresar su cifra de habitantes. Mejor no mirar hacia las cabeceras de las dos cuencas mineras, donde la población de Mieres y Langreo no repunta, respectivamente, desde 1993 y 1994. Mención aparte merece Villaviciosa, el décimo concejo en el orden de los más habitados del Principado y junto a Muros de Nalón y el curioso caso de Pesoz el único que enlaza dos eneros consecutivos de crecimientos.

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