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Médicos y enfermeras se acusan de buscar “privilegios” en los centros de salud

El SIMPA y el Colegio de Enfermería se enzarzan en una guerra por una de las medidas para desatascar los centros de atención primaria

Se veía venir, y ya está aquí. La compleja situación que vive desde hace meses la red de Atención Primaria ha desembocado en un duro enfrentamiento dialéctico entre médicos y enfermeras. Por concretar mejor, entre el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) y el Colegio de Enfermería del Principado de Asturias

Esta batalla rompe con una paz de larga duración en Asturias. No conviene olvidar que, en el Principado, el SIMPA siempre concurre a las elecciones sindicales en coalición con el Sindicato de Enfermería (SATSE). El lance tiene como origen una medida implantada por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) a mediados del pasado mes de noviembre, en el marco del denominado “Plan de medidas urgentes y gestión de la demanda, estrategias para un nuevo enfoque de la Atención Primaria”.

Lo que dice el SIMPA

  • Sobre la medida del Sespa. “La agenda de enfermería no demorable parece una propuesta para mejorar la accesibilidad de los pacientes a sus centros de salud y una forma de intentar potenciar de alguna manera la capacidad de resolución de enfermería”.
  • Críticas. “¿Para qué se ha creado entonces esta Dirección General [de Cuidados]? ¿O tenemos una Consejera enfermera en la sombra? ¿O el Colegio de Enfermeros no marca unas líneas concretas de potenciación con actividades? Están consiguiendo anclar a la enfermería de Primaria en un trabajo con escaso crecimiento profesional”.

Se trata de la denomina “agenda de enfermería no demorable”, una medida que pretende constituir una suerte de cribaje que la enfermera efectúa a determinados pacientes para valorar la urgencia que reviste su cuadro clínico. La Administración sanitaria la puso en marcha con el objetivo de desatascar la situación de los centros de salud, intensamente criticada por los propios usuarios al ver las dificultades que se les planteaban cuando querían ser vistos por el médico. En muchos casos, ni siquiera eran capaces de establecer contacto telefónico con un facultativo.

Semanas atrás, el SATSE había calificado esta medida como un “tremendo error” del Sespa, al considerar que “denigra a la enfermería relegándola a tareas burocráticas que no son de su ámbito para intentar descargar a otras categorías profesionales”. Dicho en román paladino, veían la medida como una maniobra para beneficiar a los médicos.

¿Qué ha sucedido ahora? Que el SIMPA publicó en su página web el pasado lunes un artículo sin firma titulado “El power nursing y la Atención Primaria”, en el que alguien en primera persona inicia así su escrito: “Recientemente hemos vivido el último episodio de ejercicio de poder de un lobby que bien se podría llamar power nursing, constituido por enfermeras y enfermeros que ocupando cargos políticos y de responsabilidad sanitaria defienden a ultranza sus intereses corporativos, pensando muy poco en el beneficio de los ciudadanos y de la propia organización sanitaria”. El escrito continúa hablando de “la auténtica sublevación que ha habido en algunos centros y, como caso más sangrante, en el área de Avilés, por parte de la Dirección de Enfermería y apoyados por la Gerencia, para incumplir una serie de normas que se habían enviado desde la Gerencia del Sespa”.

Lo que dice el CODEPA

  • Sobre grupos de presión. “La responsabilidad en gestión sanitaria la ocupa ‘el lobby médico’. Prácticamente en todos los cargos de gestión sanitaria, tanto en Consejería, en el Sespa o las áreas sanitarias la gestión es médica”.
  • Hechos de Avilés. “Lo que se planteó en el área III fue una prueba documental que demostró que la creación de la famosa ‘agenda no demorable’ para las enfermeras no mejoraba en ningún caso la gestión de esa demanda (...)”.
  • Papel de la enfermería. “Las enfermeras no somos el enemigo, pero tampoco somos las palmeras de ninguna otra profesión”.

La respuesta no ha llegado del SATSE, sino del Colegio de Enfermería, con una reflexión titulada “Ni el enemigo, ni mucamas”. A juicio del CODEPA, la argumentación del Sindicato Médico “se cae por su propio peso”, dado que “a día de hoy la responsabilidad en gestión sanitaria la ocupa ‘el lobby médico’”. El Colegio de Enfermería añade que “prácticamente en todos los cargos de gestión sanitaria, tanto en Consejería, en el Sespa o las áreas sanitarias la gestión es médica”.

En relación a lo sucedido en el área sanitaria de Avilés, la corporación de enfermeros sostiene que se ha presentado “una prueba documental que demostró que la creación de la famosa ‘agenda no demorable’ para las enfermeras no mejoraba en ningún caso la gestión de esa demanda”.

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