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Los Picos no son Siberia: este es el fenómeno que explica cómo se midieron -35,8ºC en la Vega de Liordes

La temperatura de récord del jueves, la más baja jamás registrada en España, fue la guinda para varios asturianos aficionados a la meteorología

DIEZ AÑOS INVESTIGANDO LAS TEMPERATURAS EN LAS DOLIMAS DE LOS PICOS. Por la derecha, Adrián Rodríguez, Iñaki Ramos, Miguel Iglesias, Carmen González, Clara Iglesias e Irene de Felipe, ante la estación meteorológica de la Vega de Liordes que el jueves registró 35,8 grados bajo cero. En la expedición para instalarla (cuando se tomó la imagen) participaron 17 personas.  | Ángel Argüelles

DIEZ AÑOS INVESTIGANDO LAS TEMPERATURAS EN LAS DOLIMAS DE LOS PICOS. Por la derecha, Adrián Rodríguez, Iñaki Ramos, Miguel Iglesias, Carmen González, Clara Iglesias e Irene de Felipe, ante la estación meteorológica de la Vega de Liordes que el jueves registró 35,8 grados bajo cero. En la expedición para instalarla (cuando se tomó la imagen) participaron 17 personas. | Ángel Argüelles

Los Picos de Europa no se han convertido de pronto en Siberia, aunque esta primera semana de 2021 se haya alcanzado allí, en una zona específica, la Vega de Liordes, la temperatura más baja jamás registrada en España: -35,8 grados centígrados. El temporal de frío y nieve que azota el norte de España y ahora se extiende a gran parte de la Península ha hecho descender mucho los termómetros, pero las mediciones en la vertiente leonesa de los Picos de Europa parecen impensables. En lo que va de año, la estación meteorológica de ese peculiar valle no ha superado los cero grados en ningún momento.

Miguel Iglesias, de Noromet (una red de aficionados a la meteorología con estaciones por todo el país) explica por qué la Vega de Liordes se convirtió el jueves en el lugar más frío de España jamás conocido. “Esas zonas son dolinas, lo que en los Picos de Europa se llama un ‘jou’: una hondonada, un embudo. En condiciones normales esa zona debería ser un lago, pero como en los Picos domina la caliza el agua se filtra y la zona queda descubierta”, explica Iglesias.

La Vega de Liordes, en la vertiente leonesa de los Picos, una hondonada rodeada de altas cumbres. Ángel Argüelles

El fenómeno se denomina “piscina de aire frío”. Al caer la noche y bajar las temperaturas, la zona se convierte en un “lago” de aire gélido. “En las noches estrelladas, si las montañas están nevadas, el aire en contacto con el suelo se enfría rápidamente y va cayendo por las laderas. En esas zonas cerradas se forma una piscina y el aire acumulado se enfría más y más”, explica.

El récord registrado en la Vega de Liordes es la guinda a diez años de trabajo. Un grupo de aficionados a la meteorología comenzó a monitorizar diferentes “jous” para medir esas piscinas de aire frío. Hace unos tres años, explica el langreano Miguel Iglesias, dos asociaciones meteorológicas (Acamet y Noromet) presentaron el proyecto para instalar una estación en la Vega de Liordes. Contribuyeron económicamente también algunas personas a título personal. El parque no puso objeciones y ayudó logísticamente. En 2018 se hizo una primera instalación de la estación y se reinstaló en una ubicación mejor en 2019. Ambas asociaciones gestionan el medidor.

Tareas de montaje de la estación meteorológica. Ángel Argüelles

Iglesias resalta que ese fenómeno es exclusivo de la zona. “No, los Picos no son Siberia”, aclara. “Esa medición ocurre en ese punto y no es extensible a ninguna población cercana, aunque en muchos pueblos próximos los termómetros han bajado de los 20 grados bajo cero”, explica. No obstante, asegura que esta semana está siendo especialmente fría. “El temporal ha dejado bastante nieve arriba, unos 2,5 metros, y las temperaturas son anormalmente bajas. Pero además ha coincidido en unos días de noches estables, sin viento, lo que ha propiciado este fenómeno. El pasado 7 de enero, la Vega de Liordes era un auténtico congelador. La mínima fue de -35,8 grados, pero la máxima fue de 22,1 grados bajo cero. El día anterior, 6 de enero, se registró una mínima de -28,2 grados; ayer, el termómetro descendió hasta los -29,6 grados Celsius.

La primera nevada con la estación meteorológica ya instalada Ángel Argüelles

Posada de Valdeón, una postal de nieve a 12 grados bajo cero

En más de una ocasión el alcalde de Posada de Valdeón, Tomás Alonso, municipio formado por ocho pueblos en la zona leonesa de los Picos de Europa, ha dicho que su concejo es una “postal única”, algo que no se pone en duda tras ver las imágenes que muestran a Posada de Valdeón, la localidad de mayor entidad de todo el Valle de Valdeón, cubierto por la nieve. El pueblo de Caín, en la zona, es el punto de llegada, o bien de partida, de la famosa ruta del Cares, que comienza o finaliza a su vez en Poncebos (Cabrales), informa Ana Paz PAREDES.

“Estamos censados unas quinientas personas pero en invierno quedamos la mitad. Nosotros estamos acostumbramos a las temperaturas bajas pero lo cierto es que este invierno está siendo especialmente más duro como vemos también en nuestra vecina Asturias. Posada está a unos 940 metros. En estos valles las bajas temperaturas aprietan mucho; hoy en Valdeón estábamos a 12 grados bajo cero”, señala Alonso. Miembros de la UME acudieron ayer a la zona para despejar las calles. “Los casi 36 grados bajo cero en la Vega de Liordes es porque los medidores de temperatura están colocados justo en la hondonada de esta vega, que está casi a 2.000 metros de altura. Lo habitual aquí es que se registren allí unos 26 o 27 grados bajo cero, como el año pasado”, recuerda el Alcalde de Posada de Valdeón.

Tan bajas temperaturas no amilanan en modo alguno a los vecinos: “La gente aquí está acostumbrada a las nevadas, las casas están muy preparadas para el invierno, son casas de piedra, con buenos aislantes y todas con su calefacción y su chimenea”, afirma.

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