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Los locales de Gascona bajan la persiana tras servir las comidas: "Cerrar a las ocho nos genera más gasto"

"Para estar abiertos en estas condiciones vale más estar cerrados", lamentan los hosteleros

Los hosteleros, indignados por los nuevos horarios: "Para estar abiertos en estas condiciones vale más estar cerrados" Amor Domínguez

El sonido metálico de las persianas de las sidrerías rompe la rutina de la tarde en la calle Gascona de Oviedo. Los locales han cerrado sus puertas tras el servicio de comidas. Seguir abiertos hasta las ocho, como propone el Principado, les genera más gasto. "Es una medida estúpida", lamenta Marco Rodríguez de la sidrería Pigüeña, "cualquiera que conozca un poco nuestro negocio sabe que hay dos horarios, comidas y cenas. El servicio de la tarde no empieza hasta las ocho y no tiene sentido permanecer abiertos después de limpiar y recoger". Es la misma conclusión que plantea otro hostelero unos metros más allá. "Desde las comidas y hasta las ocho hay un tiempo muerto en el que estar abiertos nos genera más gasto", lamenta Alfonso Menéndez de La Manzana.

Alfonso Menéndez cierra la persiana de su establecimiento en Gascona Irma Collín

Los nuevos horarios para la hostelería y el comercio que entran hoy en vigor en Asturias fijan el cierre de los locales a las ocho de la tarde, a excepción de los que repartan comida a domicilio que tendrán de margen hasta las 23:30 para hacer sus envíos tras una modificación en el BOPA. "Para estar abiertos en estas condiciones vale más estar cerrados", asegura Marco Rodríguez. "Si estás cerrado por lo menos sabes el dinero que pierdes y si estás cerrado no". El toque de queda a las once ya había reducido de forma sensible la venta de cenas pero el nuevo horario quita más de la mitad de la recaudación según los hosteleros. "Suprimir la noche nos perjudica mucho, no nos quieren cerrar para no hacerse cargo del personal pero no quieren que tengamos clientes", asevera Alfonso Menéndez.

Marco Rodríguez echa la persiana en su establecimiento de la calle Gascona irma Collín

Los hosteleros recuerdan que este mes de diciembre la caja se redujo un 80% respecto a años anteriores y la situación es límite para muchos. "Diciembre fue catastrófico, el peor mes del año con diferencia y estamos hartos de que nos engañen. Si están pidiendo a la población que se autoconfine, ¿quién va a venir a un bar?", se pregunta Marco Rodríguez. "Sean valientes, cierren a todos durante un mes y si no pueden dar ayudas que lo digan, no sean cobardes".

En los locales muchos han arrancado el año echando cuentas, la clientela es escasa y algunos ya sopesan un cierre temporal hasta que la situación se estabilice. "Estamos al límite del dinero los créditos hay que devolverlos y las ayudas del Principado o no llegaron o no dan ni para pagar el recibo de la luz. Este mes tenemos impuestos, nadie nos perdona nada y el dinero no llega".

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