Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Alfredo Canteli: “Pido por Dios que no cierren los negocios”

El alcalde de Oviedo insta a frenar los contagios “conjugando lo sanitario y lo económico” para evitar “una debacle” en Asturias

Alfredo Canteli junto a la "Fuentona" del Campo San Francisco.

Alfredo Canteli junto a la "Fuentona" del Campo San Francisco.

El Alcalde de Oviedo, el popular Alfredo Canteli, mostró ayer su deseo de que el gobierno regional no endurezca sus medidas sanitarias por el bien del futuro del tejido económico local. “Pido por Dios que no cierren los negocios, que no cierren los comercios y no cierren la hostelería”, indicó antes del acto de presentación del libro “Cudillero mágico” en la sede del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA). El regidor hizo un llamamiento a “conjugar la parte sanitaria y económica” para contener la pandemia al mismo tiempo que se mantienen los numerosos puestos de trabajo del sector servicios en la capital asturiana.

El regidor ovetense admitió desconocer los planes del ejecutivo de Adrián Barbón de establecer nuevas medidas para tratar de contener el aumento de contagios en la región y se mostró partidario de una mayor transparencia. “Si supiera de sus planes los contaría”, dejó claro el máximo representante municipal, visiblemente preocupado ante la posibilidad del decreto de un nuevo confinamiento de la población. “Espero que no se produzca porque sería una debacle total para la economía del Principado de Asturias y para la de Oviedo”, sostuvo.

Canteli ha optado en los últimos meses por defender una postura de conjugación de las restricciones con una actividad que garantice la supervivencia del tejido económico local. El Alcalde llama constantemente a los ciudadanos a cumplir “al cien por cien” y “a rajatabla” las medidas de distanciamiento social, limpieza de manos y uso de la mascarilla como garantía de evitar contagios en los establecimientos ovetenses. A su juicio, esa fórmula permitió doblegar la curva en la segunda ola y debe ser el camino a seguir en esta tercera ola, para la cual se aferra a las previsiones optimistas de algunos expertos. “Hoy –por ayer– escuché que la previsión es que en Oviedo la ola no va a ser tan agresiva”, indicó el primer edil sobre lo que calificó como “un mensaje contradictorio” respecto al “runrún” de un nuevo encierro de la población.

Plan del Cristo

Además de mostrar su temor ante un hipotético endurecimiento de las medidas contra el covid, Canteli aprovechó su intervención para bendecir los avances del plan regional para recuperar los terrenos del viejo HUCA en el barrio ovetense del Cristo, cuyo plan urbanístico espera aprobar el Principado este mismo año. “Me gusta el plan del Cristo y espero que se instale allí la Policía Nacional, los juzgados y sirva para que se expanda la Universidad”, apuntó el alcalde de la capital asturiana, destacando el proyecto municipal de recuperar la plaza de toros para resucitar una zona casi abandonada desde el traslado del centro sanitario de referencia regional a La Cadellada.

En lo que respecta a las críticas de la oposición al plan municipal de destinar los terrenos de la fábrica de armas de La Vega a la construcción de viviendas, el desarrollo de un centro de empresas y usos municipales, Canteli recordó que con la hoja de ruta del anterior gobierno los terrenos costarían 41,5 millones a las arcas municipales.

Salud deja sin vacunas a la Casa Sacerdotal por “no ser geriátrico”

Los 45 curas jubilados pertenecientes al Arzobispado de Oviedo que residen en la Casa Sacerdotal de la calle San José de la capital asturiana deberán esperar para recibir la vacuna contra el coronavirus. La consejería de Salud ha descartado incluir el equipamiento en el que residen religiosos mayores sin familia en la lista de centros prioritarios por tratarse de población de riesgo en caso de contraer el virus. “Nos dicen que la Casa Sacerdotal no es un geriátrico”, apuntan fuentes de la diócesis sobre una decisión que dejará de momento sin vacuna a, entre otros, el arzobispo emérito, Gabino Díaz Merchán, de 94 años.

Desde la dirección del centro se toman la decisión del gobierno regional con resignación, pero confiados en que en algún momento recibirán la vacuna con la satisfacción de no haber tenido ningún contagio desde el inicio de la emergencia sanitaria hace casi un año. “Esperaremos con paciencia hasta que nos toque”, comenta el director, José Antonio García Montoto, esperanzado en que la Casa Sacerdotal sea tenida en cuenta de cara a la llegada de las próximas dosis. “En principio dicen que vamos detrás de los sanitarios”, apunta Montoto.

Aunque con la boca pequeña para rehuir polémicas desde el centro admiten haber recibido con cierta sorpresa el hecho de no haber sido metidos en el mismo saco que el resto de geriátricos y residencias de mayores del Principado. El centro está gestionado por Summa Humanitate, la entidad sin ánimo de lucro creada por un grupo de laicos católicos independientes desde 2019, pero su funcionamiento es casi idéntico al de un geriátrico privado al uso. Tal es así, que entre los planes del Arzobispado está el de habilitar una parte de las dependencias de la Casa Sacerdotal ahora inutilizadas para crear una nueva residencia privada con capacidad para 111 usuarios.

La intención de la Iglesia es que la explotación de dicho geriátrico contribuya a cubrir los gastos de garantizar los cuidados de los 45 sacerdotes mayores que actualmente residen en las instalaciones de la céntrica calle San José, disfrutando de habitaciones propias y todos los servicios y atenciones médicas precisas para personas de su edad.

Sin positivos

Desde la dirección sacan pecho por haber superado la primera y segunda ola de la pandemia sin ningún positivo y aunque oficialmente lo atribuyen al cumplimiento a pies juntillas de los protocolos sanitarios, también bromean sobre el asunto. “Se nota que tenemos a todos los santos de nuestro lado”, comenta con humor un José Antonio García Montoto que al igual que sus compañeros de la Casa Sacerdotal rezan a diario para pedir a Dios el fin de la pandemia.

Compartir el artículo

stats