El confinamiento perimetral de un concejo es útil para doblegar la curva epidémica de covid-19 si va acompañado de otras medidas que reduzcan la movilidad y limiten las reuniones de personas. Esta es, en síntesis, la posición expresada por la Consejería de Salud del Principado como respuesta a las críticas de arbitrariedad, improvisación y falta de rigor llovidas desde los partidos de la oposición y entidades de diversos sectores en alusión a las nuevas restricciones impuestas por la Administración regional.

La diatriba tiene como origen unas palabras del presidente del Principado, Adrián Barbón, cuando se levantaron los cierres de Oviedo, Gijón y Avilés el pasado 3 de diciembre, después de permanecer cerrados desde el 24 de octubre. Barbón reconoció entonces que la medida “no es tan eficaz como se pensaba”. En una rueda de prensa anterior, el director general de Salud Pública, Rafael Cofiño, había expresado que aislar un concejo solo resultaba eficaz si iba acompañado de una serie de medidas complementarias.

Ahora, la Consejería de Salud insiste en esta misma idea, y subraya que el cierre de concejos es una decisión que se enmarca en un plan de acción más amplio y homogéneo para toda Asturias, encaminado a reducir la propagación del coronavirus.