Un portero del club de alterne Model’s, en la localidad de Granda (Siero), se enfrenta a penas de hasta seis años de prisión por dejar ciego de un ojo a un cliente al que propinó un puñetazo a la entrada del establecimiento, sobre las tres y media de la madrugada del 6 de septiembre de 2015.

El acusado, el ucraniano Mykola U., golpeó a la víctima con un instrumento contundente, tipo puño americano o similar, que causó la pérdida de parte del párpado y un desprendimiento que llevó finalmente a la pérdida de la visión de ese ojo. El hombre tardó en curar las lesiones casi cuatro meses y tuvo que ser intervenido varias veces. La víctima ya había perdido, once años antes, y también por una agresión similar, el cuarenta por ciento de la visión del ojo golpeado luego por el portero ucraniano.

El ministerio público solicita para el acusado una pena de tres años y medio de prisión, así como el pago de una indemnización para la víctima de 14.550 euros. La acusación particular, que ejerce la víctima, bajo la dirección letrada de Carlos Hernández Fierro, pide por su parte un condena de seis años de cárcel, así como el pago de 18.000 euros de indemnización. La pena de cárcel puede sustituirse por la expulsión del país de este ucraniano, que reside de forma legal en España desde 2010.

Tanto el ministerio público como la acusación particular solicitan que de la responsabilidad civil se haga cargo el acusado y subsidiariamente la mercantil Asturrobledo –que gestionaba el club de alterne en el momento de los hechos–, en la que figuraba como administrador Miguel Ángel López Robledo, que, como se sabe, fue condenado a dos años y medio de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores, por tener trabajando en el club a mujeres sin abonar la seguridad social.

Cierre del club de alterne

Tras la condena antes señalada, dictada por la sección tercera de la Audiencia Provincial de Asturias y ratificada por el Tribunal Supremo, el club “Model’s” cerró por orden judicial por espacio de dos años. Previamente, la sección segunda había absuelto al acusado y al club por delitos similares, al no haber ratificado los testigos los hechos denunciados.