El rastreo en San Isidro se ralentiza debido a que el lugar donde se está trabajando solo es accesible a pie. Así las cosas, los medios humanos se afanan en peinar la zona de la garganta que está a unos 70 metros por debajo de la cota de la carretera, en concreto, de la curva del mirador de la subida a San Isidro, donde ayer realizaron sondeos en las zonas marcadas previamente por el georadar. Los equipos rescatadores consideran “estable” la situación de la ladera, que días atrás estaba en riesgo por aludes. Ahora, hay poca nieve curva en la parte superior debido al ascenso de las temperaturas ya que las lluvias provocaron que buena parte de la nieve se derritiese en las últimas jornadas.

La labor de los bomberos de Asturias desde el pasado 1 de enero, fecha en que un alud sepultó una máquina fresadora y el cuerpo de Virgilio García, operario del servicio de mantenimiento de carreteras del Principado, fue intensa. En estas jornadas lograron mover unos 7.000 metros cúbicos de nieve, buscando algún indicio que les permita localizar el paradero del trabajador desaparecido.

Hoy está prevista la llegada a la zona del Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, así como de los perros localizadores de cadáveres. La familia de Virgilio García alberga todas sus esperanzas en estos canes para hallar algún indicio que les lleve hasta su cuerpo.