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Ana Balseiro, investigadora del Serida: “El mayor riesgo de que llegue la tuberculosis al rebaño es la compra-venta”

“Las nuevas estrategias de control de la enfermedad se basan principalmente en la bioseguridad de las explotaciones

Ana Balseiro, investigadora del Serida.

Ana Balseiro, investigadora del Serida.

Ana Balseiro, investigadora del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), es coautora del libro “Tuberculosis animal” recientemente publicado. Se trata de un documento que abunda en los avances científicos para erradicar la tuberculosis, que es la principal causa de muerte debido a una enfermedad que provoca 1,8 millones de muertes de personas al año en el mundo.

–¿En qué aspectos ahonda el libro “Tuberculosis animal”, del cual es coautora?

–Los 46 autores de este libro, editado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, hemos querido recordar el camino recorrido desde el descubrimiento del patógeno causante de la tuberculosis hasta la actualidad, destacando los principales avances científicos y de control de la enfermedad realizados en el último lustro.

–¿En qué punto está España en este asunto?

–España se encuentra a la cabeza de la investigación mundial de esta enfermedad, entre otras razones, porque las personas que trabajamos en ello, tanto en el ámbito de la investigación como en de la administración, creemos que solo a través del avance del conocimiento y la tecnología lograremos avanzar en el control de la tuberculosis y otras enfermedades. Pero aún queda mucho camino por recorrer y se requerirán nuevas inversiones y reforzar las existentes en investigación y desarrollo. La crisis derivada de la emergencia de la covid viene a añadir incertidumbres sobre el actual nivel de financiación existente para los programas sanitarios, aunque hay que destacar que en España siempre han sido priorizados.

–¿Qué importancia tiene el control de la tuberculosis animal para estos y para los humanos?

–La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa que ha afectado a las poblaciones humanas durante milenios. Cada año mueren 1,8 millones de personas en el mundo por tuberculosis, lo que la convierte en la principal causa de muerte debido a una infección. Las micobacterias tuberculosas que se han identificado hasta el momento como potencialmente zoonósicas (es decir, que se transmiten al hombre a partir de los animales) son entre otras “Mycobacterium bovis” y “Mycobacterium caprae”, las cuales producen infección y enfermedad tanto en el hombre como en animales domésticos y silvestres.

–¿Qué implicaciones sociales tiene esta enfermedad?

–Esta enfermedad tiene importantes implicaciones económicas para la ganadería a nivel mundial y de riesgo para la salud pública. En este sentido, la Unión Europea trata de combatir la tuberculosis animal y su transmisión a los seres humanos, frecuentemente producida mediante el consumo (sin el tratamiento adecuado) de carne o productos lácteos. Estas actuaciones exigen una estrecha colaboración entre los que trabajan para mejorar la salud pública y la sanidad animal, y ha sido desarrollada bajo el enfoque de “Una Sola Salud” o “One Health”.

–¿Qué investigaciones están abiertas en el Serida en este sentido?

–Actualmente se encuentra vigente un proyecto de investigación que lidero, financiado por la Agencia Estatal de Investigación. En él participan el Serida y la Universidad de León, donde me incorporé hace ya dos años. Dicho proyecto tiene como finalidad el estudio de la enfermedad en el tejón, el jabalí y el ganado bovino, e incluye nuevas estrategias para el control integral de la tuberculosis.

–¿En qué se centran esas estrategias?

–Principalmente en el estudio de la transmisión de la infección entre ganado bovino y fauna silvestre o los ensayos para evaluar la eficacia de la vacunación frente a tuberculosis en tejón. La caracterización de la situación en el campo, tanto en el ganado doméstico como en la fauna silvestre, nos ayudará en primera instancia a comprender esta enfermedad en diferentes escenarios epidemiológicos que podrían influir en la probabilidad de aparición de nuevos focos, así como en la transmisión de la enfermedad entre especies. En una segunda fase, tras conocer y valorar la situación, se podrán poner en práctica medidas concretas de control adaptadas a cada situación. Se ha especulado mucho sobre el papel de la fauna silvestre –tejón y jabalí– respecto a la tuberculosis como fuente de transmisión al ganado, pero diferentes estudios han demostrado en España y otros países de la Unión Europea que el mayor riesgo de introducción de tuberculosis en un rebaño se encuentra en la compra-venta de animales. Por ello son cruciales las pruebas diagnósticas previas a esos movimientos.

–¿Cuáles son las últimas novedades en cuanto al tratamiento y erradicación de la tuberculosis animal?

–La tuberculosis en los animales no se trata, ya que el coste económico de dicho tratamiento no justifica su uso respecto al valor de los animales y además se prohíbe en animales para evitar la generación de cepas resistentes, como desafortunadamente ha ocurrido en ocasiones, fuera de la Unión Europea. Por ello, las nuevas estrategias de control de la enfermedad se basan principalmente en la bioseguridad de las explotaciones, lo cual es económicamente atractivo y ha dado buenos resultados en diferentes escenarios, en el desarrollo de vacunas fiables y seguras, y en el desarrollo de técnicas diagnósticas que permitan distinguir entre animales infectados y vacunados.

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