La universidad “vibrante” a la que aspira Ignacio Villaverde Menéndez quedó esta tarde confrontada con la universidad “sólida” que Santiago García Granda considera que ha sabido consolidar en los últimos cuatro años con su equipo al frente.

Los dos aspirantes a Rector de la Universidad de Oviedo, en las primeras elecciones telemáticas de la historia, se estrenaron en LA NUEVA ESPAÑA en el formato de debate electoral, con tiempo pautado y obligada agilidad en la respuesta, para acercar sus propuestas a la comunidad universitaria.

El debate permitió mostrar las dos personalidades de los aspirantes, que se presentan también entre líneas en todas las propuestas que salen de sus programas electorales.

Más incisivo Ignacio Villaverde, como correspondería a todo buen aspirante, remarcando siempre las discrepancias con lo que ha sido el hacer del equipo rectoral en los últimos años; muy confiado en su expresión Santiago García Granda, apelando en todo momento a que los resultados avalan el progreso de la Universidad de Oviedo en su etapa más reciente.

Con ese talante afrontaron un repaso completo a la situación de la Universidad en tiempo de pandemia, el futuro que debe encarar y las inercias a las que debe poner fin. Y en los dos discursos un punto de absoluto acuerdo: en el mensaje de la confianza total que debe tener la comunidad universitaria en unas elecciones marcadas por el voto telemático.

“Es una manifestación más del camino hacia lo virtual que tenemos que enfocar todas las universidades. Aunque creo que se podrían haber hecho antes y no dejar tanto tiempo de interinidad -las elecciones llevan casi un año de retraso- hay que trasladar confianza en cómo funciona el sistema”, declaró Villaverde. “Tenemos un procedimiento que sabemos que fue chequeado con éxito en otras universidades y es importante que ambos valoremos un sistema que es confidencial y que ha sido bien probado”, añadió Granda. Y con esa idea de “animar a la participación desde la seguridad del sistema” procedieron a desgranar sus proyectos.

Santiago García Granda pidió a la comunidad el apoyo que merece el hecho de que “estos años han sido los de más avance de la Universidad de Oviedo en su historia reciente. Además, el presente que vivimos requiere respuestas rápidas y coordinadas que ya hemos demostrado que podemos dar. Y el futuro pide que la experiencia y el talento del primer mandato no se desaproveche. Nuestro programa es sólido y realizable. Tenemos objetivos, experiencia y hemos consolidado recursos como para hacer de la Universidad un motor cultural y económico de Asturias”.

Entre los diversos temas abordados por los candidatos fue uno, el de la gestión de la pandemia, el que logró tensar un poco la cuerda

Por su parte, Ignacio Villaverde hizo hincapié en el ánimo con el que ha afrontado este reto de la carrera electoral. “No dejo de pensar que yo le debo todo a la Universidad y para mí esta institución siempre ha sido expresión de oportunidad y de futuro; al equipo que encabezo nos mueve el hecho de querer devolver un poquito a esa institución que nos lo ha dado todo. Queremos servir a la Universidad y devolverla al estado que debe tener: vibrante, luminosa, y un buen sitio donde hace una carrera profesional”.

Las elecciones del próximo 12 de febrero decidirán entre la continuidad de Santiago García Granda (Gozón, 1955) catedrático de Química Física, rector desde abril de 2016, y la ambición de mejora de Ignacio Villaverde Menéndez (Gijón, 1965), catedrático de Derecho Constitucional y buen conocedor de la institución ya que fue vicerrector en la época de Juan Vázquez.

Entre los diversos temas abordados por los candidatos fue uno, el de la gestión de la pandemia, el que logró tensar un poco la cuerda. Para Ignacio Villaverde, la gestión de la crisis del covid ha descubierto a un rector “que ejerce un liderazgo en negativo: es decir, trasladando la responsabilidad a terceros. En esta pandemia los que emergieron con sus decisiones y modos de afrontar el complicado momento que se ha vivido han sido los centros y departamentos, ya que el rectorado estuvo desaparecido”. Un mensaje que llena de coraje a García Granda: “no lo comparto en absoluto. Creo que el equipo rectoral logró ser ágil en conseguir consensos, no dejamos a nadie atrás y hemos hecho de una forma modélica la implantación de medidas. Nunca es fácil gestionar la incertidumbre, pero con eso y con todo, incluso nos anticipamos a situaciones y a las resoluciones del Gobierno de España”.

En otros ámbitos Ignacio Villaverde mostró la enorme importancia que concede a su proyecto para rejuvenecer la institución académica asturiana; Santiago García Granda hizo lo propio con otro de los aspectos de la gestión a la que más esfuerzo han dedicado estos años: a rebajar la precarización del trabajo en la Universidad.

“A la Universidad hay que ayudarla a rejuvenecerse, a rearmarse, hay que afrontar una profunda transformación digital y que todo eso nos lleve a una relación más estrecha con Asturias”, comentó Villaverde. “Aquí se ha hecho el mayor esfuerzo de la universidad española por eliminar la precarización. No se puede comparar con la que tenía en 2016; y eso nos ha llevado a tener un grupo muy importante que va a revolucionar la universidad del futuro”, comentó Granda. 

Para consultar con detalle los programas de los dos candidatos pinche aquí.