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Las obras de la Variante, en su recta final 23 años después de aprobado el estudio informativo

La llegada del asturiano Alejandro Rebollo en 1980 a la presidencia de Renfe activó la iniciativa, pero el comienzo de los trabajos se retrasó hasta 2004

Concentración ciudadana en Lena a mediados de los años ochenta en defensa de la variante de Pajares. | M. V.

Concentración ciudadana en Lena a mediados de los años ochenta en defensa de la variante de Pajares. | M. V.

Tal día como el pasado miércoles, en 1998, el Gobierno de José María Aznar aprobaba el estudio informativo de la variante ferroviaria de Pajares. Aunque ya se habían aprobado anteriormente otros estudios similares e informes, empezaba así a cristalizar un proyecto ideado en los años ochenta del siglo pasado, que tras muchos avatares, no comenzaría a ejecutarse hasta 2004.

Veintitrés años después de aquella decisión gubernamental, la obra afronta su sprint final, aunque todavía no hay fecha concreta para la llegada de la alta velocidad a Asturias porque se desconoce cuánto durará la fase de circulación en pruebas, obligatoria por ley y necesaria para que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria dé vía libre a la apertura de la línea. La última promesa del Ministerio de Transportes es que las obras acabarán este año (para el que viene quedarán trabajos que no interferirán en la circulación de los trenes), que las pruebas de circulación comenzará en el segundo semestre de este ejercicio, y que, salvo imprevistos, el primer AVE podría llegar a Asturias en 2022.

El inicio de la historia de la variante de Pajares –este es el primero de una serie de reportajes que hará este periódico sobre el asunto– podría colocarse un día como hoy de hace 41 años, cuando el entonces subsecretario de Transportes y Comunicaciones, el asturiano Alejandro Rebollo, ya tenía en la cabeza la idea de un habilitar nuevo trazado ferroviario que comunicara Asturias con la Meseta, en sustitución de la entonces ya obsoleta rampa de Pajares, construida en el siglo XIX.

La llegada de Rebollo a la presidencia de Renfe, en junio de 1980, supuso el despegue de la iniciativa: el Gobierno de España aprobó de ese mismo año la remodelación integral de la rampa de Pajares y de la línea de Pola de Lena a Gijón y ordenó la redacción del proyecto técnico de la Variante. Tras estudiar 62 itinerarios alternativos se escogió finalmente el que obligaba a horadar la Cordillera Cantábrica; es decir, con pequeños cambios, el actual. El siguiente paso, en 1981, fue el inicio de la redacción del proyecto de construcción de la Variante.

Fueron aquellos los primeros pasos de una de las “obras del siglo” en Asturias, un proyecto colosal, que implicará una inversión de 3.845 millones, incluyendo los 152 millones que aún restan por ejecutar, según los últimos cálculos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Un proyecto que provocó ya a mediados de los años ochenta movilizaciones vecinales para exigir su ejecución.

También en enero, el día 26 del año 1995, la Variante llegaba por segunda vez a la Junta General del Principado. Si en la primera ocasión había sido por iniciativa del PP, esa vez fue por una proposición de ley IU para incluir la Variante en el Plan Director de Infraestructuras 1993-2007 (era la única variante ferroviaria importante que se había excluido del texto inicial). Los votos a favor de toda la oposición (PP, IU, CDS y PAS-UNA) permitieron derrotar al Gobierno, del PSOE, y aprobar una iniciativa que solo llegaría al Congreso 18 meses después, y que allí sería rechazada, también con el voto en contra de los diputados socialistas.

Al margen de diferentes trámites administrativos, durante los meses de enero de los últimos 41 años se registraron algunos hechos relevantes relacionados con la Variante, como la aprobación en 2003 del proyecto básico de los túneles de Pajares, la obra más compleja jamás ejecutada en España, o en 2006 dos de las mayores inundaciones registradas en esos pasos subterráneos, al encontrarse las tuneladoras que los abrían en el corazón de la Cordillera con grandes bolsas de agua.

Las principales efemérides del proyecto y las obras de la Variante del mes de enero son:

  • 26 de enero de 1995.

La Junta General aprueba por 23 votos contra 20 una proposición de ley de IU que pide trasladar al Congreso la inclusión de la Variante en el Plan Director de Infraestructuras 1993-2007 (PDI).

  • 29 de enero de 1996.

La Secretaría de Estado de Política Territorial y Obras Públicas adjudica la redacción del proyecto “Línea León-Gijón. Tramo León-La Robla. Obras complementarias para doble vía”, por 18.676.000 pesetas (112.245 euros), con un plazo de ejecución de 4 meses.

  • 28 de enero de 1998.

El Gobierno central aprueba el estudio informativo de la Variante.

  • 29 de enero de 2003.

El Ministerio de Fomento aprueba el proyecto básico de los túneles de Pajares, que divide la ejecución en cuatro lotes y recoge el condicionado de la declaración de impacto ambiental.

  • 16 y 19 de enero de 2006.

Dos grandes inundaciones anegan los túneles de Pajares.

  • 26 de enero de 2011.

La Secretaría de Estado de Cambio Climático formula declaración de impacto ambiental de los estudios complementarios del tramo León-Variante de Pajares.

  • 25 de enero de 2020.

Adif revela a LA NUEVA ESPAÑA que en 2021 acabará la obra y comenzarán las pruebas de circulación.

  • 20 de enero de 2021.

El Ministerio de Transportes estima en 3.693 millones de euros la inversión realizada hasta el 30 de noviembre de 2020 en la Variante. Y calcula que su coste final ascenderá hasta los 3.845 millones.

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