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Día mundial de los Humedales

Los humedales asturianos, dos oasis con un reto: ser motor económico de su zona

Las rías del Eo y Villaviciosa están acogidas al Convenio Ramsar desde 1994 y 2011, respectivamente

Misiego.

Misiego.

El paisaje de Asturias no sería el mismo sin las bandadas de aves que surcan el cielo para posarse en los humedales, los “hoteles” de lujo en los que se hospedan en sus largas singladuras en busca de alimentos, esas casas en medio de la naturaleza en las que la vida fluye en torno al agua. Como cada 2 de febrero, hoy se celebra el Día Internacional de los Humedales y cobra realce la importancia de proteger y conservar a toda costa los espacios acogidos a redes y convenios internacionales como Ramsar (suscrito en 1971 en la ciudad iraní del mismo nombre y puesto en marcha en 1975), al que pertenecen dos enclaves asturianos: las rías del Eo y Villaviciosa desde 1994 y 2011, respectivamente.

En ambos casos la adhesión a Ramsar ha sido clave para preservar, flora, fauna y paisaje (un claro ejemplo son las duna de Rodiles), aunque no haya podido evitarse la entrada de especies invasoras como el plumero de la Pampa, que campa a sus anchas por la ría o la destrucción de los porreos que han dado paso a zonas de marisma en las que ya es imposible cultivar.

Debemos hacer todo lo posible por qué estos espacios mantengan su imagen original, pero haciendo de ellos un motor económico en beneficio de las zonas en las que se asientan”. Lo dice Antonio Alba Moratilla, exdirector de la Reserva Natural de la Ría de Villaviciosa, y artífice de su inclusión de la red que se estrenó en España en 1982.

El Día Mundial de los Humedales se celebra desde 1997 precisamente en conmemoración de la firma del Convenio de Ramsar, para recordar la importancia de estos ecosistemas dominados por el agua, dulce o salada, donde habitan el 40% de las especies del planeta, aunque muchas otras más dependen indirectamente de ellos.

Ría de Villaviciosa.

 “Conservar es necesario, pero una excesiva protección va en contra de los espacios y de las especies”, indica Antonio Alba, que pone como ejemplo el caso del lobo. “Lo primero en Villaviciosa es eliminar todos los vertidos que van a la ría y que además de contaminar perjudican directamente a los mariscadores”, señala.

Alba Moratilla lamenta que en su día se hubiera prohibido la reparación de los diques de contención de agua que han acabado con los prados y porreos. “Las marismas son buenas para las aves, pero habría que conservar las dos cosas”, asegura.

Aunque Villaviciosa no es comparable con enclaves de marisma como Doñana, que cuenta con los niveles más altos de protección, en la Reserva parcial, que se extiende desde El Puntal a Rodiles, sí destaca el cuidado de los hábitats de la fauna entre la que se encuentran especies como las garzas o las avefrías. Tanto la Reserva de Villaviciosa como la del Eo, donde se cultivan ostras, conforman dos estuarios considerados de gran interés para la migración y llegada de aves.

Villaviciosa fue elegida para pertenecer a Ramsar por albergar varios hábitats vulnerables o en peligro, así como por dar cobijo a numerosas especies de limícolas, algunas de ellas importantes para la conservación de la diversidad biológica de la Región Biogeográfica Atlántica.

La Ría del Eo fue seleccionada en 1994 fundamentalmente por acoger una población importante de ánade rabudo (Anas acuta). Es el mayor de los estuarios asturianos y sirve de límite occidental de la región con la vecina Galicia. El estuario de valle inundado recibe un importante caudal de aguas dulces que proviene del Río Eo.

 Un folleto conmemorativo sobre la Ría del Eo

El Gobierno de Asturias ha editado ahora un folleto de la ría que recoge los datos de los censos de aves invernantes de los últimos 25 años. Esta iniciativa se enmarca entre las acciones organizadas con motivo del Día Mundial de los Humedades. El director general de Medio Natural y Planificación Rural, David Villar, que presentará el cuadernillo el próximo sábado en el Ayuntamiento de Vegadeo, ha explicado que el objetivo es dar a conocer todo el potencial de la ría.

También los centros de interpretación de la Red Natural de Asturias han programado actividades sobre los humedales, orientadas a los habitantes de los entornos donde se ubican, con el fin de evitar desplazamientos en plena pandemia.

Hasta el próximo domingo, los guías ofrecerán información específica para hacer rutas en los lagos de Saliencia (Parque Natural de Somiedo), en las fuentes del río Nalón (Parque Natural de Redes), el desfiladero de los Beyos (Parque Natural de Ponga) y en el río Tablizas (Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias)

Vista aérea de la Ría del Eo.

El convenio internacional que vela por las aves

 El convenio internacional Ramsar, con 75 espacios integrados en España, tiene como misión la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales, gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo.

La protección de las aves ha servido tradicionalmente en Europa como motor para la protección general del medio natural y en ello han tenido mucho que ver las múltiples instituciones dedicadas a su estudio y conservación, fundadas a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Entre ellas destacan el Buró Internacional para el Estudio de los Humedales y de las Aves Acuáticas (IWRB) y el Consejo Internacional para la Preservación de las Aves (ICBP), que, junto con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), fueron los promotores de la Convención Internacional sobre Protección de Aves Acuáticas y Zonas Húmedas celebrada en Ramsar (Irán) en 1971.

Las conclusiones de la convención Ramsar se refirieron principalmente a la conservación de los humedales, por ser los espacios naturales que constituyen el hábitat principal de la avifauna migradora y se plasmaron en el Convenio relativo a Humedales de Importancia Internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas, más conocido como Convenio Ramsar.

Los estados firmantes del Convenio, que entró en vigor en 1975, quedaron obligados al cumplimiento de sus objetivos y a la designación de, al menos, un humedal de importancia internacional protegido al amparo del Convenio, en una Lista de Humedales de Importancia Internacional, conocida como la Lista Ramsar.

Para la selección de los humedales se propusieron criterios ecológicos, botánicos, zoológicos, limnológicos e hidrológicos, señalándose como prioritaria la inscripción de los humedales de importancia internacional para las aves acuáticas migradoras.

España ratificó el Convenio de Ramsar en 1982 e incluyó entonces dos zonas húmedas en la Lista de Humedales de Importancia Internacional: Doñana y las Tablas de Daimiel.

La Lista de Ramsar es hoy la red más extensa de áreas protegidas del mundo. Hay más de 2.200 sitios Ramsar, de ellos 74 en España, que abarcan más de 2,1 millones de kilómetros cuadrados en los territorios de las 169 Partes Contratantes de Ramsar en todo el mundo

La acción humana ha contribuido a la desaparición del 90% de los humedales, una dramática disminución ligada también al cambio climático, que aumenta la aridez del planeta. Por ello, es necesario no solo proteger los humedales que aún se mantienen, sino también restaurar los perdidos, porque el bienestar de los seres vivos está estrechamente ligado a la conservación de estos ecosistemas.

 

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