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Las licencias de Montaña, que permiten salir del confinamiento, suben un 30%

El número de federados de Deportes de Invierno se dobla en pocos días y también aumentan los surfistas, que pueden acudir a cualquier playa

Montañeros en el refugio de Collado Jermoso, en los Picos de Europa. | LNE

Una auténtica fiebre por el deporte federado recorre Asturias en los últimos meses: es una de las pocas formas autorizadas de salir de los municipios confinados para realizar actividad deportiva y de ocio. La Federación de Montaña de Asturias, por ejemplo, ha pasado de 7.000 a 9.000 federados en pocos meses, lo que supone un aumento del 30 por ciento, “y sigue subiendo”, confirmó el presidente, Juan Rionda. La Federación de Deportes de Invierno dobló en pocos días sus licencias, pasando de 400 a 800. La presidenta de la Federación, Lucía Noriega, asegura que el año pasado llegaron a 900 o 1.000 licencias, pero está claro que “seguramente hay gente que este año se federe por primera vez”. La razón, que solo pueden salir y entrar de municipios confinados para hacer deporte aquellos que estén federados. Y también se está disparando el número de federados de surf. Con esa licencia pueden desplazarse a cualquier playa de la región, aunque residan en un municipio confinado.

La pregunta que surge es si esta norma es la respuesta a las naturales necesidades de los montañeros y otros deportistas o un simple coladero que permite salir de municipios confinados, como, por ejemplo, Gijón, Avilés y Oviedo, para acudir a otro concejo, dar un simple paseo para guardar las apariencias y luego cumplir con el verdadero objetivo de la salida, que es detenerse a comer en algún restaurante. Rionda responde a esta duda con otra pregunta: “¿Cómo lo sabemos?”.

Senderistas, en un alto en la vega del Meicín; al fondo, Peña Ubiña.

Los grupos de montaña están viviendo una edad de oro. Víctor Valdredo, de La Chiruca de Cudillero, asegura: “Somos 40 miembros federados y tenemos veinte nuevos, y eso que somos un grupo pequeño. A saber qué estará pasando en los grupos grandes de Oviedo, Gijón y Avilés”. Valdredo cree que esgrimir una licencia de montaña para saltarse el confinamiento puede ser una mala idea. “Si no se va vestido adecuadamente, o se va a una hora poco propicia (los montañeros solemos madrugar para hacer nuestras rutas) o hay mal tiempo, posiblemente no cuele ante las fuerzas de seguridad”, cree. Eso sí, la salidas a la montaña tienen que realizarse en unas condiciones muy determinadas: los grupos no pueden superar las quince personas y debe guardarse la distancia de seguridad, siendo obligatoria la mascarilla en caso de que no puedan garantizarse los dos metros prescriptivos.

Una paseante camino del Bulnes, en los Picos de Europa.

El caso es que, mientras los montañeros federados pueden desplazarse a hacer cualquier ruta, profesionales como los guías de montaña no pueden trabajar, al no estar autorizada su actividad por Turismo, como denunció Juan Rionda en LA NUEVA ESPAÑA el pasado fin de semana.

Según los montañeros, las rutas están empezando a saturarse, al haberse convertido en una forma de huir del confinamiento establecido en numerosos municipios asturianos. “En las sendas que estamos abriendo en Cudillero cada vez vemos mucha más gente”, asegura Víctor Valdredo. No obstante, existe la impresión en este mundillo de que la normativa puede cambiar en breve tiempo, limitando la posibilidad de salir a hacer montaña. Mientras tanto, están aprovechando el desahogo que permite la ley.

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