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Doscientos científicos logran en los tribunales una subida salarial

“Estamos felices; esperamos que la Universidad no nos ponga más piedras en el camino”, afirman los jóvenes investigadores

Javier Rodríguez, a la izquierda, junto a otros científicos afectados.  Julián Rus

Javier Rodríguez, a la izquierda, junto a otros científicos afectados. Julián Rus

“Felices y satisfechos”, aunque recelosos. Así reaccionaron ayer más de 200 científicos predoctorales al fallo en su favor del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y que obliga a la Universidad de Oviedo a abonarles las subidas salariales pendientes desde marzo de 2019. La sentencia, que responde a una demanda liderada por el sindicato CC OO contra la institución académica asturiana por el retraso de casi dos años en los pagos, impone también un 10% de interés anual.

“Estamos felices y satisfechos. Pero ahora falta ver si la Universidad va a mantener esa buena fe y esas buenas intenciones que tanto han repetido en este período; si van a realizar los pagos de una manera diligente, sin poner más piedras en el camino. Nosotros realmente esperamos que así sea. Y cuando lo veamos, lo celebraremos con la lógica distancia social”, expresó Javier Rodríguez Arango, uno de los jóvenes investigadores afectados.

El origen de este conflicto está en el Estatuto del Personal Investigador Predoctoral en Formación, publicado en marzo de 2019, y que por primera vez estableció una tabla salarial de mínimos. Desde entonces, unos 200 jóvenes científicos esperan a que sus sueldos sean actualizados –en consecuencia, incrementados– y a algunos de ellos la Universidad les debe hasta 7.000 euros. El motivo por el que los pagos están paralizados es porque Intervención los ha bloqueado en base a sentencias del Tribunal Superior que no reconocen el derecho a los investigadores en formación que tienen un contrato con fecha anterior a la publicación del estatuto. A raíz de ello, CC OO, con el apoyo de CSIF, UGT y CSI, interpuso una demanda contra la Universidad.

“Estamos muy satisfechos. Creemos que al fin nuestro trabajo sindical continuado y la movilización en la calle con los afectados ha permitido resolver este conflicto de un modo favorable para nuestros predoctorales”, celebró la presidenta del comité de empresa y representante de CC OO, Ángeles Fal. No obstante, añadió, “muchos de los afectados desgraciadamente están ahora en el paro tras cuatro años de contrato”. “Al menos esta sentencia –apuntó– les dará un respiro económico pero aún queda mucho camino y muchos derechos laborales pendientes del personal investigador”. “Estas pequeñas victorias nos dan ánimos para seguir luchando contra la precariedad de los científicos”, concluyó.

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