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Caída abrupta de casos en mayores de 65 años: “La vacunación ha sido clave”

Los expertos ven más precaución en la gente vulnerable “por miedo” y por las restricciones | Los brotes en residencias de Gijón, estabilizados

Alberto Díaz recibe la vacuna en Gijón.

La incidencia de contagios por covid-19 entre los mayores de 65 años ha descendido de manera llamativa en la última semana, cuando se cumple poco más de un mes desde que se inició la vacunación en las residencias geriátricas, que ha sido un factor clave según los expertos. Pero ese elemento se refiere a los tramos de edad más elevados. En el caso de las personas entre 65 y 75 u 80 años que viven en sus domicilios la razón fundamental hay que buscarla en el respeto a las restricciones de manera más estricta que en la segunda ola, según los expertos. Y no solo eso, también la incidencia en este sector fue menor cuando se alcanzó el pico de casos de infección. Además, se padece la enfermedad de manera más leve y en los últimos días se ha detectado una contención en los ingresos, aunque las autoridades sanitarias esperan un incremento para esta próxima semana.

Vacunar a los mayores residentes en geriátricos ha sido fundamental para controlar la expansión del virus en los tramos de edad que presentan una mayor morbilidad y letalidad por covid-19 desde el inicio de la pandemia. Pero según los epidemiólogos, existe una combinación de razones, incluso climatológicas, que han favorecido que los mayores de 65 hayan cumplido con las restricciones.

Según los datos del Observatorio de Salud del Principado el pico máximo de incidencia a siete días entre los mayores de 65 años en esta tercera ola se alcanzó el pasado 28 de enero con 315 casos por cada 100.000 habitantes. En la segunda ola el máximo se alcanzó el 14 de noviembre, con 402 casos por cada 100.000 habitantes. A partir de ahí, se inició un descenso que en la pasada oleada también fue más rápido en la primera semana para luego evolucionar más lentamente.

“Hay que esperar a ver si en esta ocasión vuelve a ocurrir lo mismo, porque aún es pronto. Pero sí se puede decir que se ha iniciado la disminución de la incidencia en la última semana y que el impacto de los contagios ha sido claramente inferior”, señaló el epidemiólogo y profesor en la Universidad de Oviedo Pedro Arcos.

Tanto él como el también epidemiólogo Daniel López Acuña, exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), coincidieron en señalar que haber reducido la incidencia y el inicio rápido del descenso de la curva se explican por “el efecto combinado” de varios factores.

Pedro Arcos señaló que en los tramos etarios más elevados ha influido claramente la vacuna. Pero entre los 65 y los 75 años entran en juego otros factores. “El principal es que parece haber una mayor percepción del riesgo, más miedo, y esas personas actúan con más precaución. Si aún están trabajando se han pasado al teletrabajo, y los que no, pasan más tiempo en casa y son más cumplidores con las normas en general”. También apuntó que el mal tiempo y las restricciones en los municipios confinados según el plan “4 Plus” del Principado han ayudado: “No hay dónde ir y además hace frío y llueve”.

López Acuña, asesor externo del Ejecutivo regional en esta pandemia, también incidió en la combinación de factores. “Sin duda, las vacunas han sido clave en los tramos de edad más elevados, que se encuentran mayoritariamente en las residencias, donde la propagación del virus fue muy rápida y más agresiva en las anteriores olas. Ahora ya se puede observar los efectos de la vacunación, al hacer algo más de un mes que se inició el proceso”. Pero también han ayudado los confinamientos y restricciones, no tanto perimetrales como dentro de los propios municipios.

En cuanto a las dos residencias con brotes activos en Gijón, la parroquial de Cimadevilla y el Sanatorio Marítimo, ambas saldaron sus jornadas sin novedades. La primera celebró las dos primeras altas de dos ancianas ingresadas hasta ayer en el hospital de campaña del recinto ferial “Luis Adaro” y, la segunda, sigue a la espera de que los nuevos cribados acaban de descartar o confirmar nuevos casos.

En Cimadevilla acumulan 17 residentes infectadas (una de ellas falleció y el resto permanecen en diversos hospitales), así como cinco empleadas. En el Marítimo hay 86 residentes y 10 empleados positivos, de los que 15 han ingresado en un hospital y 11 fueron evacuados a un antiguo hotel de Corvera. Asimismo, el positivo de un trabajador ha obligado a un cribado en la residencia de Colombres (Ribadedeva). “Hay que entender que la vacuna protege contra la severidad, pero no contra el contagio. Por eso es muy importante que todos los sanitarios y sociosanitarios estén vacunados”, insistió López Acuña.

El Ayuntamiento de Santa Eulalia de Oscos, con 450 habitantes, ha emitido un bando en el que solicita a la población que “reduzca al máximo la movilidad y el contacto”. Su incidencia acumulada es de 889 positivos por cada 100.000 habitantes. Aunque el origen de sus casos está controlado, en principio.

La Consejería de Salud comunicó ayer 411 contagios confirmados el viernes en Asturias, frente a los 425 del día anterior. Hubo 59 ingresos en planta y 6 en la UCI, en ambos casos menos que el jueves. El Servicio de Salud realizó el viernes 5.825 pruebas, con una tasa de positividad del 9,68 por ciento. Esta tasa acumulada en los últimos siete días sigue descendiendo. Esta mejoría no implica echar las campanas al vuelo. Ayer se notificaron nueve fallecimientos de entre 72 y 97 años. Aún falta mucho.

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