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La hostelería asturiana recurrirá en los tribunales el cierre de sus negocios en los concejos cerrados perimetralmente

El sector se apoya en la resolución del TSJ del País Vasco, que considera que los bares no son foco de contagios

Terrazas en Oviedo.

Terrazas en Oviedo.

La hostelería asturiana recurrirá al Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) para solicitar medidas cautelares que le permitan abrir los negocios en los concejos incluidos en el sistema "4Plus" establecido por el Gobierno regional. El sector se apoyará en el auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que ha suspendido los cierres al entender que no está demostrado que los establecimientos hosteleros sean foco de contagio. “Nos da la razón y reafirma lo que nosotros llevamos diciendo desde hace meses”, aseguró ayer José Luis Álvarez Almeida, presidente la patronal de la hostelería y el turismo Otea, tras una videoconferencia de Hostelería de España en la que participaron los responsables de estos colectivos en el conjunto del país.

Según un estudio del Ministerio de Sanidad, sólo el 2,3 por ciento de los casos de contagio confirmados han tenido su origen en locales de hostelería y restauración, una tasa similar a la que se registra en los hospitales. El TSJ vasco señaló en el auto publicado ayer que según los epidemiólogos, no se ha comprobado que el incremento de casos en el País Vasco tras las fiestas navideñas se debiera a la apertura de los establecimientos hosteleros, y que los epidemiólogos cifraron el 80 por ciento de los contagios en reuniones familiares y de amigos.

El auto del tribunal vasco es recurrible por el Ejecutivo de Íñigo Urkullu. Pero más allá del recurso, los hosteleros temen un endurecimiento de las medidas, lo que supondrá un nuevo cierre encubierto. El auto judicial indica que, según el Gobierno vasco, la escalada de contagios en esa comunidad se inició a partir del 27 de diciembre, y que, para esa fecha, “con importantes limitaciones”, la hostelería llevaba 15 días abierta, superando los 10 días de aislamiento que se exige para positivos y contactos positivos, y los 14 días de incidencia acumulada, sin que se elevase lo más mínimo. “No aparece con claridad la influencia de la apertura de los establecimientos hosteleros en el elevado nivel de incidencia del virus tras la celebración de la Navidad”, concluye el auto judicial. Y añade que “la apertura de la actividad hostelera, con condiciones, no aparece en este momento como un elemento de riesgo cierto y grave para la salud pública”.

Las asociaciones del País Vasco presentaron un recurso solicitando medidas cautelarísimas contra los cierres impuestos por el Ejecutivo de Íñigo Urkullu en los municipios con una incidencia superior a 500 casos por cada 100.000 habitantes. Los colectivos hosteleros alegaban los daños económicos irreparables provocados, así como que se vulneraba el principio de proporcionalidad, al no encontrarse justificada la medida, y el principio de seguridad jurídica porque no se establece duración del cierre.

Los hosteleros solicitaban la apertura de sus locales respetando las medidas de seguridad para evitar la transmisión del virus: servicio de terraza; 50 por ciento de aforo en el interior; distancia de al menos metro y medio entre personas sentadas en mesas diferentes, cuatro personas como máximo por mesa –sin que se puedan unir mesas–, y la prohibición del consumo en barra o de pie. Asimismo, plantean el cierre de los locales a las 20.00 horas, pudiendo entregar pedidos hasta las 21.00 horas y el reparto a domicilio hasta las 22.00 horas. Muy similares a las medidas generales de Asturias.

Los hosteleros protestan porque están pagando "los platos rotos" de la pandemia Agencia ATLAS / Foto: David Castro

Según un informe del Ministerio de Sanidad, solo el 2,3 por ciento de los contagios han tenido su foco en establecimientos hosteleros. La misma tasa que en los hospitales. El auto judicial indica que, según el Gobierno vasco, la escalada de contagios en esa comunidad se inició a partir del 27 de diciembre, y que, para esa fecha, “con importantes limitaciones”, la hostelería llevaba 15 días abierta, superando los 10 días de aislamiento que se exige para positivos y contactos positivos, y los 14 días de incidencia acumulada, sin que se elevase lo más mínimo. “No aparece con claridad la influencia de la apertura de los establecimientos hosteleros en el elevado nivel de incidencia del virus tras la celebración de la Navidad”, concluye el auto judicial. Y añade que “la apertura de la actividad hostelera, con condiciones, no aparece en este momento como un elemento de riesgo cierto y grave para la salud pública”.

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