Cerca de doscientos trabajadores de mantenimiento de carreteras se han reunido a las once de esta mañana ante la Consejería de Infraestructuras para homenajear a los trabajadores César Fernández y Virgilio García, fallecidos el día 1 de enero al quedar sepultados por una avalancha de nieve en San Isidro. El cuerpo de uno de ellos, el de Virgilio García, no pudo ser recuperado hasta un mes después del trágico suceso.

"Nuestros compañeros estarán en nuestra memoria colectiva, como servidores públicos que murieron mientras acudían al rescate de personas atrapadas el día de Año Nuevo, como todos los demás días del año, comprometidos en mantener las carreteras abiertas al tráfico, mientras los demás disfrutábamos del descanso y de nuestras familias", dijo durante el acto María San José, presidenta de la Junta de Personal Funcionario. Recordó a César Fernández, que, pese a llevar poco en el servicios, "tenía el respeto y afecto de todos los que trabajaban con él, el mismo cariño y respeto que dejó en su anterior destino, el ERA, donde trabajó cuidando de la parte de la población más sensible de nuestra sociedad, nuestros ancianos", y también a Virgilio García, "maestro de muchos, compañero de todos, experto conductor de nuestras carreteras, con miles de kilómetros de nieve, frío y hielo a sus espaldas, con miles de consejos y esfuerzos, cientos de rescates y auxilios, y sobre todo una gran persona, preocupado siempre por su compañeros y compañeras, reivindicando para todos, generoso con todos, un compañero con mayúsculas".

Marco García, presidente del Comité de Empresa de Infraestructuras, quiso "reivindicar el trabajo de nuestros compañeros de carreteras, invisibles para la sociedad asturiana, y lo que es peor, muchas veces invisibles para la propia administración". Elogió el esfuerzo que permite atender "cada uno de los kilómetros de las carreteras autonómicas, no solo cuando nieva o hiela, sino con viento, lluvia, argayos, accidentes de tráfico o maleza, sin esperar reconocimiento, pero conscientes de que de vuestro trabajo depende que alguien pueda ir a la escuela, al médico o vender sus productos, vertebrando nuestro territorio y atendiendo a las zonas más alejadas". Y añadió: "hay una deuda con vosotros que debe ser saldada".

Tanto García como San José indicaron que hay que saber qué ocurrió y "cómo ponerle remedio". "Esperamos y deseamos que la investigación del accidente que está en marcha sea profunda y rigurosa, se lo debemos a nuestros compañeros, a sus familias y a vosotros. No podemos permitirnos repetir una desgracia como ésta". San José indicó por su parte que este servicio necesita ampliar plantilla y contar con más medios.

El consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, presente en el acto, convino en que esa es la intención del Gobierno. Tras leer este manifiesto, se guardaron cinco minutos de silencio. La sede del Principado en la calle Trece Rosas estaba rodeada de fresadoras quitanieves y otros vehículos de mantenimientos de carreteras, que despejaron la zona tras el homenaje.