Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Salud valora derivar pacientes a Gijón para aliviar la carga de las UCI de Oviedo y Avilés

La desigual incidencia de la tercera ola deja a Cabueñes como principal recurso de desahogo para el ala occidental, más castigada

UCI del HUSA. | MARA VILLAMUZA

El Hospital de Cabueñes acaba de ofrecerse formalmente al Servicio de Salud para asumir ingresos y evitar la saturación en UCI del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), el principal recurso de apoyo tanto para los enfermos ovetenses como para el resto de hospitales en apuros. La gerencia sanitaria gijonesa, viendo que la tercera ola ya se da por superada a nivel hospitalario en la ciudad, espera entrar en juego ahora como plan de auxilio para evitar que el HUCA llene su gimnasio reconvertido en UCI, un recurso que aún podría crecer, pero con serios problemas para cubrirlo con personal especializado. Los sanitarios del complejo gijonés ya han debatido también la posibilidad de empezar a asumir esta semana a pacientes en estado crítico del San Agustín de Avilés, por lo que Cabueñes, que fue el hospital más castigado en la segunda ola, se activa ahora como el primer hospital de gran tamaño que se brinda a asistir a otras áreas.

El personal de la UCI del complejo sanitario de Gijón explica que, salvo por la escasez de enfermeras que se trató de paliar hace más de una semana con el traslado forzoso de empleadas de otras áreas, las unidades de críticos de Cabueñes apenas registraron un par de días de saturación “preocupantes” en esta tercera ola, un problema que se saldó con la derivación puntual de algunos pacientes al HUCA. El hospital inició la pandemia con una única UCI, su unidad habitual, y en la segunda ola llegó a abrir cuatro, tres de ellas para pacientes positivos. En esta tercera ola también se habilitaron, pero la tercera UCI, instalada en la unidad de cuidados sin ingreso, solo abrió a medio gas, con cuatro camas de diez posibles. Ayer, las tres unidades tenían algún hueco libre, y también había camas vacías en plantas covid, plantas limpias y área de sospechas. “Tenemos camas, ahora mismo, para todo. Esta tercera ola ha sido algo más floja para Cabueñes y es el momento de ser generosos”, aclaró a este diario Manuel Bayona, gerente del hospital.

Gijón ha vivido una especie de tercera ola “exprés” que apuntaba con ser más agresiva. Cabueñes había superado por los pelos una segunda ola dramática y aprobó por entonces un plan de contingencia que se tuvo que aplicar en menos de 48 horas para evitar su colapso. Incluyó liberar una planta de despachos, crear equipos multidisciplinares con facultativos de especialidades con menor presión, desalojar el área administrativa a un edificio anexo prefabricado y habilitar la carpa militar para dar soporte a Urgencias, que ahora se usa principalmente para poner vacunas. El mismo plan se aplicó en esta tercera embestida, pero la incidencia en el número de casos no se ha replicado del todo en los ingresos y Cabueñes cerró esta última semana con menos de un centenar de enfermos por covid. La había iniciado con medio centenar más.

Sanitarios atienden a un paciente covid en la UCI del HUCA. | Irma Collín

El personal del HUCA reconoce que, en comparación, sus UCI sí presentan más “llenazo”, con sus puestos habilitados en el gimnasio a punto de completarse, algo que podría aliviarse si otros hospitales más pequeños (sobre todo Avilés y Mieres) no tuviesen que derivar allí a sus enfermos más graves. Gijón tiene también ahora margen en el hospital de la Feria de Muestras, que vivió otra tercera ola “exprés”: empezó el mes con más de 70 pacientes, su máximo histórico, y ahora funciona con un único módulo (de 24 camas) abierto.

Compartir el artículo

stats