“Asturias podrá seguir abatiendo lobos como hasta ahora”, afirmó ayer el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, en lo que parece un nuevo intento por atraer al Gobierno del Principado al grupo de entidades partidario de modificar el estatus del lobo en España (protegido solo al sur del río Duero).

Las palabras de Morán vienen a decir que el único cambio que provocará incluir el lobo en el Listado de Especies Protegidas en Régimen de Protección Especial (Lespre) para toda España será que la caza deportiva quedará prohibida, lo que sí afectará a Galicia, Cantabria y Castilla y León, donde es especie cinegética, pero no a Asturias, donde no se caza aunque sí se realizan controles de población. Más aún: Morán puso el plan de gestión del lobo de Asturias como “guía” a exportar al resto de España; eso sí, habrá que “mejorar ese modelo, empezando por dar mayor protección a los ganaderos”, apuntó el exalcalde de Lena.

“Ahora no estamos en un debate entre territorios, sino entre quien se posiciona a favor de lo que recomienda la ciencia y quien opina lo contrario. Y este ministerio tiene muy claro cuál es su sitio”, indicó Morán, defendiendo así que la inclusión del lobo en el Lespre también al norte del río Duero tiene el aval unánime de los 19 integrantes del Comité Científico del Ministerio, que señalaron que la situación del lobo en España no es buena y que hay que protegerlo, en sintonía con lo manifestado previamente por la Unión Europea (UE).

También resaltó Morán el “derecho” de las comunidades autónomas ubicadas al sur del Duero, e incluso las que no tienen poblaciones de lobo, a opinar y a votar sobre su protección. Avalaba así el resultado de la votación que decidió proteger al lobo en toda España (un empate que desequilibró el voto del Ministerio), pese al rechazo de las regiones del Noroeste, que acogen al 95 por ciento de la población del lobo en la península Ibérica. “La biodiversidad debemos decidirla entre todos”, añadió.

El secretario de Estado se refirió asimismo a la controversia suscitada con el titular de Agricultura, Luis Panas, quien en un primer momento manifestó su rechazo a la protección del lobo en toda España: “Las últimas declaraciones del Ministro apuntan hacia la necesidad de disponer de un modelo que permita la convivencia de la actividad ganadera y el lobo en España”.

Sobre el futuro modelo de gestión del lobo señaló que debe ser “homogéneo para todo el país”. En su opinión, la biodiversidad no puede gestionarse “con fronteras administrativas”, y sin embargo en la actualidad “se pueden cazar lobos por deporte en Galicia, Cantabria y el norte de Castilla y León, y en cambio no en Asturias, ni en el resto del país”.

Tampoco tiene sentido, subrayó, que, dependiendo de dónde viva, “un ganadero reciba 250 euros por cada oveja que pierde en un ataque de lobos, mientras que en otra le paguen 500 y en otra incluso no cobre nada. Ni es lógico que la tramitación de esos daños se resuelva en dos semanas en un sitio y en otro tarde dos años”, añadió.

Según Morán, no es tanto un asunto de dinero como de corresponsabilidad: “Transmitir la riqueza medioambiental a las próximas generaciones tiene un coste. Con el actual modelo, esa carga recae en exclusiva sobre el ganadero. Y esto es precisamente lo que hay que cambiar”, dijo.

La inclusión del lobo en el Lespre a ambos lados del río Duero ha provocado asimismo disensiones en el seno del PSOE. Además del Gobierno del Principado y de la Federación Socialista Asturiana (FSA) se han mostrado contrarios a dotar de protección especial a la especie los dirigentes del PSOE de Galicia.