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Disuelven en Gijón una manifestación que exigía la amnistía para el rapero Pablo Hásel

Los participantes marcharon sin permiso por el centro de la ciudad, hasta que los antidisturbios los retuvieron en la plaza del Carmen: uno de ellos, reducido a la fuerza

Tensión en Gijón durante una concentración para pedir la libertad del rapero Pablo Hasel Pablo Palomo

Lo que comenzó como una concentración de apoyo pacífica hacia el rapero Pablo Hásel, terminó con momentos de tensión. Cerca de medio centenar de personas, en su mayoría jóvenes, marcharon sin permiso por las calles del centro de Gijón hasta que los policías antidisturbios, ya equipados con sus protecciones, tuvieron que disolverlos. Aunque los agentes no llegaron a cargar y hacia el final de la marcha accedieron a dialogar con los participantes, uno de los jóvenes fue reducido en el suelo por la fuerza. La protesta duró en torno a dos horas, no hubo detenidos ni tampoco destrozos. No se produjeron así las imágenes que están recorriendo otras ciudades con las protestas a favor de Hasél que han degenerado en disturbios y saqueos.

La concentración estaba fijada para las 19.30 horas en la plaza del Parchís. Algo más de medio centenar de personas acudieron a la llamada de la protesta. Se leyeron varios comunicados, donde se aseguró que no existe democracia en España, que Hásel es un preso político y que el resto de condenas, más allá de la de injurias y enaltecimiento del terrorismo, son "montajes" para encerrarle. Una postura polémica, pero que sostuvieron, más allá de sus proclamas contra la Policía y los políticos, sin violencia y de manera pacífica.

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Tensa manifestación a favor de Pablo Hasél en Gijón JUAN PLAZA

Pero todo se torció. De pronto, un espontáneo ajeno a la concentración se lanzó contra varios portavoces de la protesta. Sin que llegara a producirse agresión alguna, tuvo que ser apartado y retenido por la Policía. Los ánimos se encendieron, porque justo a continuación, en apenas unos segundos, un par de jóvenes desde la acera de enfrente insultaron a los manifestantes. Estos respondieron de igual modo, pero lo que empezó siendo una concentración terminó en una marcha que discurrió por las calles del centro de la ciudad. Todo ello sin permiso de las autoridades y con los agentes de la Policía Nacional y Local abriendo paso a los participantes entre el tráfico y escoltándolos ante la mirada atónita de los viandantes.

Pasearon por varias calles del centro, llegaron al Muro, volvieron al Parchís y de ahí se dirigieron hacia la plaza del Carmen. Fue en ese lugar donde los antidisturbios hicieron acto de presencia y disolvieron la marcha sin que hubiera detenidos.

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